En una noche cargada de emociones y con un marco imponente en el Estadio Padre Ernesto Martearena de Salta, Atlético Tucumán protagonizó un partidazo frente a Newell’s Old Boys por los octavos de final de la Copa Argentina. El Decano peleó cada pelota, revirtió un marcador adverso y mostró garra hasta el final, aunque terminó cayendo 3-2 ante el conjunto rosarino, que ahora enfrentará a Belgrano en la próxima instancia.
El equipo de Lucas Pusineri llegó a este duelo con el antecedente reciente de haber eliminado a Boca Juniors en esta misma competencia, y con el objetivo de seguir avanzando en el certamen federal. Sin embargo, Newell’s buscó imponer condiciones, y así lo hizo, a tan solo 13 minutos de iniciado el encuentro, Luciano Lollo aprovechó un desvío y de cabeza puso el 1-0 para los rosarinos.

Lejos de desmoronarse, Atlético reaccionó con personalidad. Primero, a los 32’, Miguel Brizuela apareció en el área rival y con un cabezazo preciso decretó el empate. Solo cuatro minutos después, un error en la salida del arquero rival, Juan Espínola, fue capitalizado por Mateo Coronel, que se tiró de cabeza para marcar el 2-1 y desatar la euforia de la hinchada decana en Salta. Resultado que parecia premio exagerado para los tucumanos, la lepra venía dominando ampliamente el juego, pero esto es futbol, y con esa simple explicación Atlético se puso 2-1.

El cierre del primer tiempo fue intenso y con ida y vuelta. A los 39’, Gonzalo Maroni igualó nuevamente para Newell’s con un frentazo en el primer palo. Así, el descanso encontró el marcador 2-2, dejando todo abierto para el complemento.
En el segundo tiempo, el trámite fue parejo, pero una jugada aislada terminó inclinando la balanza. A los 16 minutos, el paraguayo Carlos González aguantó la marca de tres defensores tucumanos y definió para poner el 3-2 definitivo a favor de la Lepra. Pese a los intentos y las variantes ofensivas que propuso Pusineri, Atlético no pudo volver a vulnerar el arco rival.

El Decano volvió a demostrar que es un equipo competitivo, que no se achica en las grandes citas y que cuenta con una hinchada que lo acompaña en cada rincón del país. El plantel se retiró del campo con aplausos y el reconocimiento del público presente, consciente de que el camino en la Liga Profesional y en la clasificación a copas internacionales sigue abierto. Sin embargo la ilusión generada tras haber eliminado a un gigante como Boca, y haber dado vuelta este partido, hace aún mas amarga la derrota del Decano, el cual se termina de despedir de esta Copa Argentina.
La eliminación duele, pero el rendimiento dejó señales positivas: capacidad de reacción, fortaleza mental y la confirmación de que este Atlético está para pelear. Ahora, el foco estará en la continuidad del torneo local, donde el equipo se mantiene en zona de clasificación y buscará seguir sumando para alcanzar nuevos objetivos.
