Liam Fael Flores Soraire, de tan solo tres años, desapareció en la localidad de Ballesteros Sud, Córdoba. La fiscalía ordenó una búsqueda intensiva y, en medio de la incertidumbre, la abogada Marina Romano presentó su renuncia luego de un pedido de la fiscalía de Bell Ville que generó malestar.
El niño fue visto por útima vez jugando en su patio, portando pantalón corto azul y el torso desvestido. Luego de su desaparición, la fiscalía ordenó una inensiva búsqueda. Al margen del polémico pedido de fiscalía, que solicitó a los padres que no brindaran más declaraciones a la prensa, Marina Romano se apartó del caso por considerar indebida la petición.
Liam es de tez trigueña, tiene cabello corto, negro, y mide aproximadamente 90 centímetros. Al momento de su desaparición, vestía un pantalón corto azul, no llevaba camisa ni calzado. El niño vive con su familia en una zona rural de Ballesteros Sud, donde varias familias de origen boliviano trabajan en un cortadero de ladrillos.
Operativo de búsqueda
La localidad se encuentra en el departamento Unión, cerca de la ruta 9, entre Bell Ville y Villa María. Un amplio operativo de busqueda se ha desplegado, con la participación de efectivos de la Departamental Unión, DUAR, Patrulla Rural y Bomberos Voluntarios. El rastrillaje se concentra en diversos sectores de la zona.
“En la localidad de Ballesteros Sud, se lleva a cabo un operativo de búsqueda de un niño de 3 años, quien se encuentra desaparecido desde la jornada de ayer”, informó este domingo la Policía de Córdoba.
“Se solicita a la comunidad que cualquier información relevante sea comunicada a la Fiscalía de Bell Ville a los teléfonos 03537 450010 o 03537 450013, al 911 o 101 de emergencias, o en cualquier sede policial o judicial”, indica el comunicado de la Fiscalía.
Los detalles de la renuncia
Marina Romano, la abogada que representaba a la familia de Liam Gael Flores Soraide, el niño de 3 años desaparecido en la provincia de Córdoba, presentó su renuncia a la causa. La decisión fue comunicada este martes y se produjo luego de que la fiscalía de Bell Ville hiciera un pedido que generó malestar en el entorno familiar.
Romano explicó que la fiscalía solicitó a los padres de Liam que no brindaran más declaraciones a la prensa tras una extensa jornada de declaraciones en la que permanecieron alrededor de 10 horas en la fiscalía. “Cuando salió de declarar el papá, me dijo que le habían pedido que no haga más declaraciones sobre el hecho”, manifestó la abogada en entrevistas radiales. Además, expresó su preocupación por la falta de información sobre el avance de la investigación. “A casi 72 horas de la desaparición, todavía las autoridades a cargo de la investigación no nos trasladaron ninguna hipótesis”, agregó.
La renuncia de la letrada se da en un momento crítico para la búsqueda del niño, ya que se prevén tormentas en la región hasta el próximo viernes, lo que podría dificultar las tareas de rastrillaje en la zona donde fue visto por última vez.
El padre de Liam expresó su angustia ante la desaparición de su hijo y manifestó su convicción de que alguien lo tiene. “Pienso que alguien lo tiene. Me duele mucho”, afirmó en declaraciones a medios locales. También indicó que la desaparición fue completamente inesperada y que en cuatro años de residencia en la zona nunca había experimentado una situación similar. “Todos los días hago el mismo trabajo, el mismo horario. Esta vez no sé qué pasó, que de una desapareció”, explicó.
Según relataron los padres a la Policía, Liam fue visto por última vez el sábado alrededor de las 15:00, cuando ellos se acostaron a dormir la siesta. Al despertar, el menor ya no estaba en la vivienda, por lo que iniciaron su búsqueda de inmediato. Al no encontrarlo, realizaron la denuncia correspondiente al 101 aproximadamente a las 19:40 en la comisaría de Ballesteros Sud.
La desaparición se produjo en una zona cercana a un cortadero de ladrillos en Ballesteros Sud, un pequeño pueblo con una población de aproximadamente 700 habitantes. La búsqueda del menor se lleva a cabo en un radio de entre 1000 y 2000 metros cuadrados desde la denominada “zona cero”. Hasta el momento, no han surgido pistas concretas sobre su paradero.
El terreno donde se lleva a cabo la búsqueda es especialmente complicado. Se trata de una zona rural con altos pastizales, lonas, hornos y pozos de extracción de tierra, lo que no solo dificulta las tareas de rastreo, sino que también representa un riesgo elevado para el menor, quien según informaron sus padres, se encontraba descalzo en el momento de su desaparición.
Las autoridades han informado que en la zona viven aproximadamente 20 personas distribuidas en cinco viviendas, algunas de ellas deshabitadas, lo que ha llevado a ampliar la investigación en el área.
En el marco de la investigación, Interpol activó una notificación amarilla para la búsqueda internacional del menor. Esta alerta está diseñada para localizar a personas desaparecidas, en particular a menores de edad que puedan haber sido víctimas de rapto, retención ilegal o desaparición inexplicada.

La notificación incluye información detallada sobre Liam, como su fecha de nacimiento, el día y lugar de su desaparición, los nombres de sus padres y una descripción física con datos sobre su altura, color de cabello y ojos, acompañada de una fotografía del menor.
Los investigadores trabajan bajo estricto secreto de sumario y continúan con la recolección de datos y testimonios que permitan esclarecer el paradero del niño. Hasta el momento, no se han revelado hipótesis oficiales sobre la causa de su desaparición, pero las autoridades continúan con intensos operativos de búsqueda en la región y zonas aledañas.
