La gestión de la custodia del expresidente Alberto Fernández fue objeto de incertidumbre después de que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, anunciara la derogación de un decreto emitido por el exmandatario. Este anuncio fue posteriormente eliminado de las redes sociales de Bullrich, y el documento no se publicó en el Boletín Oficial.
En una extensa publicación en su cuenta de X, Fernández denunció lo sucedido como una operación de prensa. En dicho comunicado, reveló su decisión de no viajar a España para las actividades previamente programadas.
En el día de ayer, la Ministra de Seguridad difundió un tweet en el que informaba la derogación de un decreto firmado por mi y aclarando que iba a poner el fin al gasto que representa que un ex presidente cuente con custodia cuando se desplaza al exterior. pic.twitter.com/88KFoCItmk
— Alberto Fernández (@alferdez) December 14, 2023
“En el día de ayer (miércoles), la ministra de Seguridad difundió un tuit anunciando la derogación de un decreto firmado por mí, indicando el fin del gasto asociado a la custodia de un expresidente en el extranjero. Para mi sorpresa, el tuit fue eliminado de la cuenta de la ministra de Seguridad, y la copia del decreto llevaba la firma de Bullrich, quien solo puede firmar resoluciones ministeriales. Los decretos deben ser rubricados por el presidente de la Nación”, expresó el expresidente.
Fernández afirmó que la publicación fue una operación mediática concertada entre Bullrich, el periodista Diego Cabot y el diario La Nación. Esto se relaciona con un artículo que reveló que el expresidente había trasladado la custodia, tanto la suya como la de Cristina Kirchner y familiares, del Ministerio de Seguridad a la Casa Militar.
Según Fernández, el decreto 735/23, que él mismo firmó, solo estableció la dependencia funcional del servicio de custodia de expresidentes y vicepresidentes en la órbita de la Casa Militar y la Secretaría General, organismos que tradicionalmente han tenido la función de custodiar al Presidente en ejercicio. Explicó que esta medida fue tomada debido a las sospechas públicas sobre la ministra de Seguridad y algunos de sus colaboradores cercanos, quienes estarían involucrados en persecuciones políticas pasadas.
En relación a eventos anteriores, Fernández mencionó el ataque ocurrido en septiembre de 2022 por parte de la exvicepresidenta Cristina Kirchner y una demanda que él inició contra Bullrich por afirmar que el Gobierno intentó establecer un socio local en la compra de vacunas de Pfizer, supuestamente con el objetivo de recibir un “retorno” durante la pandemia.
“A mi juicio, la custodia de los expresidentes y sus familias tiene sentido. Una sociedad que es convocada permanentemente al odio hacia el contrario pone en riesgo la integridad de todas esas personas. Debo recordar que mi hijo mayor ha recibido amenazas de muerte y en algún caso los autores de las mismas han sido juzgados. También debo recordar que hace muy poco tiempo el expresidente Mauricio Macri hizo público que una de sus hijas había sido amenazada. Todo eso muestra la crispación social que nace por el clima que se promueve y los efectos negativos que todo eso genera”, escribió el expresidente en su cuenta de X.
Por último, Fernández remarcó que nunca tuvo intenciones de dejar el país. Y aclaró: “Mi viaje también estaba motivado por la invitación a participar en un seminario en Turín organizado por los presidentes de Francia e Italia”.
