En la localidad de 7 de Abril a 190 kilómetros de la capital tucumana, se registró este fin de semana un crimen que generó conmoción en la zona, cuando un hombre de 40 años murió alcanzado por un escopetazo en el pecho, disparado por su propio hijo.
El autor del disparo quedó detenido y en las próximas horas se celebrará una audiencia judicial en la que se definirá su situación procesal, ya que aún no están claras las circunstancias del hecho.
Los investigadores creen que en la vivienda rural de Ramón Antonio Miranda Romano (40 años) se había realizado una reunión familiar para celebrar el Día de la Madre. La víctima y sus hijos consumieron alcohol durante casi todo el día. Por razones que se tratan de establecer, hubo una discusión entre los participantes. El hijo del fallecido, Lucas (21) ingresó al interior del domicilio y tomó una escopeta. Disparó el arma e hirió mortalmente a su progenitor.
Los investigadores de Homicidios, que actuaron bajo las órdenes de los comisarios Susana Montero, Daniel Monteros y Jorge Dib, dirigidos por el fiscal Ignacio López Bustos, manejan dos versiones sobre cómo se había registrado el caso. El joven atacó directamente a su padre o quiso atacar a otra persona que podría haber sido un pariente e hirió accidentalmente a su progenitor. Más allá de las discusiones, el acusado se fue del lugar y fue detenido horas después por los efectivos policiales de la zona.
