Los 38 bancos más importantes a nivel global nucleados en el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF) cuestionaron la propuesta del candidato ultraderechista Javier Milei. Los planteos contrarios a la conveniencia de una dolarización en Argentina se propagan en el establishment financiero global.
“Desde las elecciones primarias del mes pasado, Argentina ha estado debatiendo los méritos de la dolarización, que en realidad es sólo una versión extrema de una vinculación con el dólar, ya que aumenta el costo de la devaluación, pero no la elimina como opción de política. El persistente atractivo de la vinculación con el dólar es un tanto desconcertante, dada la cantidad de vinculaciones que han terminado en devaluaciones explosivas y profundas recesiones en los últimos años. Esto por sí solo debería hacer reflexionar a los defensores de la dolarización”, sostuvieron Robin Brooks, Martín Castellano y Jonathan Fortun del IIF.
El documento dice que “el dólar estadounidense se ha fortalecido enormemente en la década pasada. La vinculación al dólar importa esa fortaleza, cobrando un alto precio en términos de competitividad y crecimiento. Ecuador es una vívida demostración de esto. La dolarización redujo rápidamente la inflación, pero a costa de un menor crecimiento crónico y un desempeño inferior al del resto de América Latina”.
“Las monedas en América Latina se han devaluado marcadamente en los últimos años, a medida que los precios más bajos de las materias primas hicieron bajar los términos de intercambio. El debilitamiento de las monedas compensa ese shock y ayuda a respaldar el crecimiento. Ecuador ha sufrido caída de los precios de las materias primas mientras que su tipo de cambio real ha aumentado, impulsado por el alza del dólar. En otras palabras, ha sufrido un doble golpe. Esta es la razón por la que Ecuador se ha quedado rezagado respecto de sus pares de América Latina en términos de crecimiento, con un PIB real per cápita estancado en los últimos 20 años”, informan.
