El tribunal encargado de juzgar a más de 40 policías y ex miembros de las fuerzas de seguridad por los disturbios que llevaron a los saqueos de 2013 ha decidido continuar investigando la responsabilidad de los funcionarios del Poder Ejecutivo y la fuerza. En total, 15 personas comenzarán a declarar a partir del martes, cuando se reanuden las audiencias que comenzaron esta semana.
Después de que tres de los acusados dieran su testimonio, el representante de la querella, José María Molina, respaldado por Santiago Xamena, pidió que los primeros testigos en declarar fueran aquellos mencionados por el ex Policía Jorge Racedo. Molina argumentó: “Creo que es conveniente, por la inmediatez, que sean los funcionarios policiales los que brinden detalles sobre su accionar, teniendo en cuenta el tenor de la declaración del imputado”, consideró el representante de la Fiscalía de Estado.
En las dos primeras audiencias del juicio, el ex jefe de Policía en ese momento sorprendió con sus declaraciones. El primer día reveló detalles desconocidos sobre lo que ocurrió entre el 8 y el 11 de diciembre de 2013. Sin embargo, el miércoles, durante el interrogatorio de las partes, quedaron al descubierto todas las medidas que no se tomaron y que terminaron generando caos en la capital tucumana, principalmente.
“Comparto la opinión del colega, pero también es importante que sean todas las personas que fueron mencionadas por el acusado”, redobló la apuesta la defensora Julieta Jorrat. Su colega Aurora Díaz Argañaraz, fue más allá todavía: “Lo conveniente sería seguir la línea de mando y creo que aquí existen responsables políticos y tenemos que avanzar”.
Las partes, además de respaldar esta solicitud, fueron proponiendo los nombres de las personas a las que les interesaba que declararan. La lista de testigos incluye 199 personas (originalmente eran 200, pero una falleció) y hasta el momento no se había establecido un orden. Por lo tanto, los jueces Fabián Fradejas (presidente), Gustavo Romagnoli y Luis Morales Lezica aceptaron la propuesta.
A partir del martes, comenzarán a prestar declaración cinco ex funcionarios del área de Seguridad. Los testigos, que además de cuestiones puntuales que ventiló Racedo en las dos primeras audiencias, pueden ser interrogados por otros temas, son:
– Jorge Gassenbauer: el ex ministro de Seguridad deberá detallar cómo era la relación entre el Poder Ejecutivo y los líderes de la sedición; detalles de la reunión que mantuvo con la plana mayor el domingo 8 de diciembre en una estación de servicio ubicada en avenida América y Belgrano; órdenes que impartió antes, durante y después de haberse registrado esos trágicos sucesos y una evaluación de la tarea realizada por Racedo en esos días.
– Paul Hofer: ex secretario de Seguridad, tendría que confirmar o descartar que él haya ordenado “levantar” (sacar de servicio) el Centro de Monitoreo del servicio 911, tal como señaló el ex jefe de Policía en su declaración. Al ser actualmente magistrado del Colegio de Impugnación, declararía por escrito, ya que las normas vigentes se lo permiten.
– Jorge Posse Ponessa: el ex Fiscal de Estado será consultado sobre los trámites que realizó ante las autoridades nacionales para que envíen fuerzas federales a la provincia con el fin de restablecer el orden. Al ser juez del Tribunal de Faltas Fiscal también es probable que responda por escrito.
– César Nieva: el ex subsecretario de Seguridad fue individualizado por Racedo como el representante del PE que realizó las negociaciones en la Subjefatura para convencer a los cabecillas que negociaran con las autoridades una solución al conflicto.
– José Dante Sarmiento: fue asesor del Ministerio de Seguridad y en esa condición fue quien secundó a Nieva en las negociaciones con los insubordinados.
