Una de las principales causas de diarrea en la población argentina es la infección producida por la bacteria Escherichia coli que suele curarse en unos pocos días. Sin embargo, hay cepas que producen una toxina llamada Shiga que complica los cuadros con una insuficiencia renal aguda. Esto es lo que ocasiona el síndrome urémico hemolítico y es potencialmente peligroso en niños de 1 a 5 años, aunque también la gente adulta puede sufrir severas consecuencias clínicas.
Si bien las estadísticas de la enfermedad mostraron números en descenso entre 2014 y 2021, en los últimos tres años la tendencia se revertió incrementándose un 13%, lo que equivale a 0.34 personas cada 100 mil habitantes, según el Boletín Epidemiológico del Ministerio de Salud de la Nación.
La bacteria se trasmite por vía fecal oral, a partir de la ingestión de agua o alimentos contaminados o contacto directo con personas o animales infectados u objetos contaminados.
La enfermedad que causa la bacteria afecta los riñones de las personas y puede, incluso, ser mortal. Sus síntomas se manifiestan con diarrea con sangre, dolores abdominales y vómitos recurrentes, entre otros, que aparecen generalmente entre 2 y 10 días con posterioridad al contagio.
La bacteria puede estar presente en la carne, las frutas, las verduras, la leche, entre otros alimentos que hayan sido manipuladas por personas portadoras de la enfermedad que no se hay higienizado las manos correctamente.
