Un relevamiento reciente sobre la imagen de dirigentes políticos en la provincia de San Miguel de Tucumán arrojó resultados que muestran diferencias marcadas entre los principales referentes analizados. El estudio incluyó a nueve figuras y midió niveles de imagen positiva, negativa, regular y desconocimiento.
Entre los dirigentes con mejor desempeño se destaca Lisandro Catalán, quien presenta una imagen positiva del 48,8% y una negativa del 21,4%, lo que le otorga un diferencial de +27,4 puntos, uno de los más altos del informe.

En el mismo nivel de imagen positiva se ubica Soledad Molinuevo, también con 48,8%. Dentro de ese porcentaje, un 28,1% corresponde a valoraciones “muy buenas” y un 20,7% a “buenas”. Su imagen negativa alcanza el 17,1%, mientras que un 15,9% la califica como regular y un 18,2% no emite opinión.

Por su parte, Federico Pelli registra una imagen positiva del 48,3% (27,9% muy buena y 20,4% buena) y una negativa del 18,0%. El segmento regular es del 14,1% y el nivel de desconocimiento llega al 19,6%.

En un segundo grupo aparecen dirigentes con niveles de imagen más equilibrados entre valoraciones positivas y negativas. Rossana Chahla alcanza un 42,2% de imagen positiva frente a un 38,1% negativa, mientras que Osvaldo Jaldo presenta un 40,8% positivo y un 39,5% negativo.

En tanto, Miguel Acevedo muestra un 39,9% de imagen positiva y un 41,9% negativa, siendo uno de los casos donde la valoración desfavorable supera a la favorable. Javier Noguera, en cambio, mantiene un diferencial levemente positivo, con 39,1% de imagen positiva y 35,0% negativa.
Entre los dirigentes con mayor nivel de rechazo se encuentran Darío Monteros, con 31,2% de imagen positiva y 44,8% negativa, y Ricardo Bussi, quien registra el nivel más alto de imagen negativa del relevamiento con 49,0%, frente a un 22,2% de valoración positiva.

En cuanto a la composición de la imagen, el caso de Catalán muestra una estructura con un núcleo duro cercano al 25% de opiniones “muy buenas” y un nivel de aceptación adicional del 23,8% en la categoría “buena”. Su nivel de rechazo se mantiene bajo en comparación con otros dirigentes del estudio, y presenta un margen de desconocimiento estimado entre el 10% y el 12%, lo que indica potencial de crecimiento en términos de instalación pública.
El informe refleja así un escenario con liderazgos diferenciados, donde algunos dirigentes logran consolidar saldos positivos amplios, mientras que otros enfrentan niveles de rechazo superiores o mayor polarización en la opinión pública.

