La controversia por el trofeo entregado a Rosario Central sumó este miércoles un nuevo capítulo, luego de que River Plate respaldara públicamente la versión de Estudiantes de La Plata y negara que hubiera existido una votación para aprobar el reconocimiento. La postura del club millonario agrega presión sobre la conducción de la AFA y marca otro golpe político para su presidente, Claudio “Chiqui” Tapia.

El pronunciamiento surgió tras la exposición del vicepresidente 2° de River, Ignacio Villarroel, miembro del Comité Ejecutivo de la AFA, ante la Comisión Directiva del club. Según relató, la decisión de consagrar a Rosario Central no fue debatida ni votada, y ni siquiera se trató de una reunión formal del Comité Ejecutivo. “Quien cree que hubo votación está mal informado”, aseguró el dirigente, al remarcar que el encuentro “no tuvo la formalidad habitual” y careció de orden del día.
Villarroel explicó que la reunión en Puerto Madero había sido planteada originalmente como un espacio informativo sobre el calendario 2026. Sin embargo, hacia el final del encuentro se comunicó —sin consulta previa ni procedimiento reglamentario— que se otorgaría un reconocimiento a Rosario Central por haber encabezado la tabla anual. Según su relato, ese anuncio no recibió tratamiento institucional y fue simplemente informado a los presidentes y vicepresidentes presentes.
La entrega pública del trofeo, realizada posteriormente, tampoco contó con la participación ni aprobación de los 30 clubes de la categoría. River, al igual que Estudiantes, sostiene que el proceso careció de transparencia y de los mecanismos formales que deberían regir decisiones de este tipo.
Con este posicionamiento, River se convierte en el segundo club grande en cuestionar abiertamente la falta de procedimiento dentro de la AFA, un señalamiento que vuelve a poner bajo la lupa la conducción de Tapia. La polémica sigue abierta mientras otros equipos evalúan fijar postura sobre la legitimidad de la decisión.
