La formación neuquina alcanzó en agosto de 2025 el 64% de la producción nacional de petróleo, el mayor nivel en 27 años. Con este salto, Vaca Muerta se afianza como el epicentro del desarrollo energético argentino.
La formación de Vaca Muerta alcanzó un nuevo hito en agosto de 2025 al producir el 64% del petróleo argentino, con un total de 821.851 barriles diarios, cifra que representa el nivel más alto en casi tres décadas.
Este crecimiento no solo redefinió la estructura del sector hidrocarburífero, sino que también impactó en la balanza comercial energética, que en los primeros ocho meses del año registró un superávit de USD 4.590 millones gracias al impulso de las exportaciones.
En ese marco, las ventas externas de combustibles y energía alcanzaron USD 1.056 millones en agosto, con un aumento interanual del 40%. El petróleo crudo aportó USD 305 millones, impulsado por un incremento del 58,6% en volumen exportado pese a la baja internacional de precios.
Crecimiento sostenido en Vaca Muerta
La producción de Vaca Muerta creció un 30,3% interanual, pasando de 402.706 a 524.770 barriles diarios en un año. El mes cerró con 4.242 pozos activos, 36 más que en julio, con protagonismo de Pluspetrol y Shell en áreas clave como Bajo del Choique, La Calera y Cruz de Lorena.

A nivel nacional, operaron 44 compañías en 5 cuencas y 11 provincias, con un total de 28.503 pozos activos.
El gas y la apuesta de YPF
En gas natural, la producción nacional llegó a 157.021 miles de m³ diarios, de los cuales 90.032 provinieron de Vaca Muerta, con un crecimiento interanual del 7,1%.
YPF se consolidó como el principal actor de la cuenca, con 282.262 barriles diarios de petróleo no convencional en agosto, lo que representó el 75,6% de su producción total. La petrolera proyecta 1.800 nuevas perforaciones hacia 2030 y el desarrollo del proyecto Argentina LNG para posicionar al país como exportador de gas natural licuado.
Perspectivas
Con precios internacionales volátiles, pero con inversiones en alza, Vaca Muerta se reafirma como el epicentro del futuro energético argentino, clave para el crecimiento económico y el equilibrio de la balanza comercial.
