La previa del choque entre River Plate y Palmeiras por los cuartos de final de la Copa Libertadores quedó atravesada por un contrapunto entre dos voces autorizadas de la historia millonaria: Enzo Francescoli y Oscar Ruggeri. A solo cinco días de la ida, con la expectativa por un Monumental repleto y la ilusión de los hinchas en alza, el director deportivo del club, Francescoli, brindó declaraciones que rápidamente generaron debate.

“El equipo no está en el nivel que nos gustaría, pero si River sube dos puntos no le va a ser fácil a Palmeiras”, afirmó el uruguayo. Y agregó: “Sería una frustración grande si River queda en el camino, pero no es fracaso. Compite en tres frentes, que no es fácil en el fútbol de hoy”.
En su visión, la posible eliminación sería un golpe duro, aunque sin llegar al rótulo de fracaso. Francescoli buscó desdramatizar la presión y transmitir confianza en el trabajo del técnico y del plantel.
Sin embargo, Oscar Ruggeri salió al cruce desde el programa F90 (ESPN). El “Cabezón”, campeón de América y del mundo con River en 1986, se mostró tajante:
“No estoy de acuerdo con Enzo. River tiene que ganar la Libertadores. Invirtió mucho en el último mercado de pases en un plantel competitivo para ganar la Copa”, sostuvo.
Fiel a su estilo frontal, Ruggeri remarcó que no hay que tenerle miedo a la palabra fracaso: “River hoy no juega como un serio candidato, no está en ese momento. Pero los demás tienen el cagazo de enfrentar a River. Y eso cuenta”.
Francescoli, en tanto, recordó que este equipo aún puede crecer. “Como dijo Gallardo, está cinco puntos y sin jugar bien. Tiene plantel para poder mejorar. A veces un equipo hace el click y genera algo irreversible. Ojalá sea contra Palmeiras, porque sino te quedás en el camino”, apuntó. El dirigente insistió en que River tiene margen individual y colectivo para levantar en esta serie decisiva.
La discusión refleja dos posturas que atraviesan a todo River en la antesala de la Libertadores: la de Francescoli, que apuesta a la calma, y la de Ruggeri, que exige resultados inmediatos tras la inversión en refuerzos.
“Sería duro quedar afuera, pero será borrón y cuenta nueva, y bancarse la crítica. Siempre que sea lógica, está perfecta. Lo importante es no caer en las malas intenciones”, cerró el uruguayo.
En cambio, Ruggeri reafirmó que para un club como River la vara siempre debe estar en lo más alto: “Tenés plantel, hinchada, inversión. No hay excusas. River tiene que ir por la Libertadores”.

El cruce de visiones no hace más que avivar la expectativa. Con un Monumental colmado, River buscará dar el primer paso ante Palmeiras en su sueño de volver a lo más alto del continente.
La pelota dirá si tiene razón Francescoli al pedir paciencia y perspectiva, o si pesa más la exigencia de Ruggeri, que entiende que en Núñez ganar la Libertadores no es una opción: es una obligación.


