La actividad industrial mostró en julio un crecimiento interanual del 2,8%, de acuerdo con el último informe de coyuntura del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (UIA). En el acumulado del primer semestre de 2025, la suba alcanza el 7,1%, lo que refleja una recuperación parcial respecto de los niveles del año pasado.
Aunque la producción se mantiene cerca de un 10% por debajo del mismo período de 2023, el sector evidencia una tendencia de mejora interanual que, según analistas, se apoya en la estabilidad macroeconómica lograda en los últimos meses y en un mayor orden fiscal y monetario impulsado por la actual gestión nacional.
En términos mensuales desestacionalizados, julio presentó estabilidad luego de la baja registrada en junio. Entre los datos positivos se destacan:
Los despachos de cemento subieron 2,4% frente a junio.
El consumo de energía eléctrica de grandes usuarios industriales creció 1,6%.
La liquidación de divisas agroindustriales aumentó 0,6%, alcanzando un récord mensual previo al fin de la reducción temporal de retenciones.

El informe también señala que en junio la producción industrial había crecido 9,3% interanual, aunque registró una baja mensual de 1,2% sin estacionalidad. Sectores como “otros equipos, aparatos e instrumentos” (+42,7%), muebles y colchones (+38,2%) y vehículos automotores (+29,0%) mostraron las mayores subas interanuales.
La heterogeneidad sectorial persiste, pero tres rubros —molienda, refinación de petróleo y producción de motos— ya superaron sus niveles de abril de 2023, último pico del índice general.
Desde la UIA remarcan que el 78% de los subrubros crecieron en junio frente al año anterior, lo que confirma que la actividad se encuentra en una etapa de recuperación respecto de 2024. Aun así, persisten desafíos como la competencia de importaciones y el estancamiento de algunas exportaciones industriales.
De acuerdo con economistas, la combinación de una inflación en descenso, el ordenamiento de las cuentas públicas y la previsibilidad cambiaria han contribuido a reactivar la inversión y el consumo en determinados segmentos industriales, aunque el desafío será sostener el crecimiento y ampliar la recuperación hacia todos los sectores productivos.



