Un relevamiento realizado por la consultora Isasi/Burdman entre el 5 y el 11 de agosto de 2025 en ocho localidades de Tucumán reveló que el 62,7% de los consultados está en desacuerdo con que el gobernador Osvaldo Jaldo se presente como candidato testimonial a diputado nacional. Este tipo de postulación implica competir por una banca en el Congreso sin la intención de asumirla en caso de ganar, manteniéndose en el cargo actual y dejando el lugar al siguiente en la lista.
Solo el 27,4% de los encuestados manifestó estar de acuerdo con esta maniobra, mientras que un 9,9% dijo no saber o no respondió. El sondeo se llevó a cabo en San Miguel, Banda del Río Salí, Alderetes, Yerba Buena, Tafí Viejo, Lules, Monteros y Concepción, con un total de 941 entrevistas presenciales en la vía pública, ponderadas por región, sexo y grupos etarios.
La figura del “candidato testimonial” ha sido cuestionada por distintos sectores políticos y sociales por considerarse una forma de engañar a la ciudadanía: el votante cree que está eligiendo a una persona para que ocupe el cargo, pero en realidad esa persona no lo hará, dejando la banca a otro integrante de la lista. En este caso, el rechazo mayoritario refleja una percepción negativa hacia la estrategia, vinculada históricamente a prácticas del peronismo, que en el pasado ya ha utilizado este mecanismo para asegurar presencia parlamentaria sin que el principal postulante deje su puesto ejecutivo.
Uno de los espacios que más se ha manifestado públicamente contra esta práctica es La Libertad Avanza, que califica a las candidaturas testimoniales como un fraude político y un atropello a la confianza del electorado. Desde ese sector señalan que, más allá de las diferencias ideológicas, cualquier postulación debería implicar el compromiso real de asumir el cargo para el que se solicita el voto, y que usarlo como herramienta electoral es una maniobra que socava la transparencia democrática.


