San Martín de Tucumán volvió a hacerse fuerte en La Ciudadela y derrotó con autoridad 3 a 0 a Almagro, en un partido que dominó de principio a fin y que le permitió seguir sumando de a tres en su objetivo de pelear por los primeros puestos de la Primera Nacional.
El equipo dirigido por Alejandro Orfila resolvió el encuentro en la primera etapa, donde mostró contundencia y eficacia para marcar diferencias ante un rival que nunca logró encontrar respuestas.
El encargado de abrir el marcador fue Gabriel Carabajal, quien definió con precisión para poner en ventaja al conjunto tucumano. Minutos más tarde, Álvaro Veliez amplió la diferencia tras una buena aparición en ataque y comenzó a encaminar una victoria que terminaría siendo contundente.
Antes del descanso llegó el golpe definitivo. Luca Arfaras apareció para convertir el tercer tanto de la tarde y prácticamente sentenciar el partido cuando todavía restaba disputar todo el segundo tiempo.
Con la amplia ventaja, San Martín administró el desarrollo del complemento con inteligencia. El Santo mantuvo el orden defensivo, manejó la posesión de la pelota y evitó que Almagro generara situaciones de peligro, mostrando solidez colectiva y madurez para sostener el resultado sin sobresaltos.
La actuación dejó muy buenas sensaciones tanto por el rendimiento futbolístico como por la eficacia mostrada en los metros finales. El equipo volvió a exhibir equilibrio entre defensa y ataque, una de las principales características que busca consolidar el cuerpo técnico de Orfila.
Con esta victoria, San Martín suma tres puntos importantes, fortalece su confianza y continúa en la pelea por los puestos de vanguardia del campeonato, alimentando la ilusión de sus hinchas de seguir siendo protagonista en la lucha por el ascenso.
