La Cancillería Argentina presentó una nota formal de protesta ante la Embajada del Reino Unido por el tránsito del patrullero oceánico HMS Medway desde las Islas Malvinas hacia la costa continental argentina, al considerar que la navegación se realizó sin respetar los mecanismos de notificación establecidos en los acuerdos bilaterales vigentes.
La presentación diplomática fue realizada el 13 de julio por instrucción del canciller Pablo Quirno, quien expresó el “más enérgico rechazo” al accionar del buque británico, al que el Gobierno describió como “ilegítimamente destacado en las Islas Malvinas”.

Según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores, el HMS Medway transitó por el Mar Territorial argentino sin cumplir con las obligaciones de información previstas en la Declaración Conjunta de Madrid del 15 de febrero de 1990 y en la Declaración Conjunta del 25 de septiembre de 1991, instrumentos que establecen medidas de confianza mutua para prevenir incidentes militares en el Atlántico Sur.
En ese sentido, el Gobierno sostuvo que la navegación del patrullero constituye una violación de los compromisos asumidos entre ambos países y calificó el episodio como una “incursión militar británica en espacios bajo jurisdicción argentina”. Además, afirmó que este tipo de acciones unilaterales resultan incompatibles con las resoluciones de las Naciones Unidas sobre la disputa de soberanía de las Islas Malvinas.
La Cancillería también recordó que, mientras la controversia territorial permanezca sin resolución, ambas partes deben abstenerse de adoptar medidas unilaterales que alteren la situación existente. Desde el Ejecutivo señalaron que la conducta del Reino Unido obstaculiza los esfuerzos para alcanzar una solución pacífica y negociada al diferendo.
El episodio había generado cuestionamientos desde distintos sectores de la oposición, que solicitaron explicaciones al Poder Ejecutivo sobre si había existido una notificación previa y cuáles serían las medidas adoptadas. Con la presentación de la protesta diplomática, el Gobierno confirmó que inició formalmente el reclamo ante las autoridades británicas.
Finalmente, el Ministerio de Relaciones Exteriores sostuvo que el principio de “paso inocente” previsto por el derecho marítimo internacional no exime al Reino Unido de cumplir con los mecanismos de notificación acordados bilateralmente. Para la Argentina, el incumplimiento de esas obligaciones afecta la transparencia y la confianza recíproca entre ambos Estados.
En el cierre del comunicado oficial, la Cancillería reafirmó la posición histórica argentina sobre la cuestión de soberanía y sostuvo que estas acciones incrementan las tensiones en el Atlántico Sur. “Por historia, por derecho y por convicción, las Malvinas son argentinas”, concluyó el texto.
