Un grupo de chat creado para sellar la unidad se convirtió en un ring político. Cruces entre Albaca y Ferrazzano contra un operador del Ministerio del Interior por el supuesto respaldo a la candidatura de Juan Casañas.
La pretendida unidad del peronismo en Yerba Buena comenzó a crujir mucho antes de lo previsto. Lo que nació como una herramienta digital para abroquelar a la dirigencia local de cara a los próximos desafíos electorales se transformó en las últimas horas en un verdadero ring político, exponiendo las profundas diferencias y la feroz carrera por las candidaturas en la «Ciudad Jardín».
El epicentro de la discordia es un grupo de WhatsApp denominado «Unidad YB». Allí, la tregua duró poco y saltaron las alarmas ante el prematuro lanzamiento de postulaciones para disputarle la intendencia al radical Pablo Macchiarola.

El detonante de la pelea: ¿Hay un elegido de Casa de Gobierno?
El clima interno se caldeó cuando los integrantes del chat detectaron movimientos políticos que rompían el acuerdo de convivencia. Las miradas y los reclamos apuntaron directamente a Edmundo “Dady” Robles Ávalos, exfuncionario de Darío Monteros en Banda del Río Salí y actual operador del Ministerio del Interior en territorio yerbabuenense.
De acuerdo a las filtraciones, a Robles Ávalos se lo acusó de impulsar tras bambalinas la candidatura de Juan Casañas, sugiriendo que esa postulación ya contaba con el visto bueno y la «venia» de la Casa de Gobierno.
La reacción de los otros aspirantes al sillón municipal no se hizo esperar. Marcelo Albaca, excandidato a intendente, decidido a volver a competir por el municipio, fue uno de los que más levantó la voz en el grupo virtual, rechazando cualquier intento de imposición.
Raúl Ferrazzano, fiscal de Estado adjunto, quien también camina la ciudad con intenciones de ser el candidato de consenso, se plantó con dureza en la discusión.
Tanto Albaca como Ferrazzano coincidieron en un argumento tajante dentro del chat: el gobernador Osvaldo Jaldo todavía no tomó ninguna decisión sobre las candidaturas en Yerba Buena, por lo que tildaron la movida de apresurada e inconsulta.
El fantasma de la división de 2023
La tensión actual revive los fantasmas de las elecciones de 2023, donde la dispersión del voto peronista terminó facilitando el triunfo de Juntos por el Cambio. En aquellos comicios, el PJ local se atomizó en tres ofertas electorales distintas bajo el cuestionado sistema de acoples: Marcelo Albaca (Frente de Todos), Juan Casañas (Acción Regional) y Alejandro Sangenis (Tucumán para la Victoria, entonces alineado con el jaldismo).
La interna recrudece en un escenario donde la reforma política sigue en el centro del debate provincial. Mientras la dirigencia de base se trenza en discusiones digitales por candidaturas anticipadas, el peronismo de Yerba Buena vuelve a mostrar que el camino hacia la unidad total está lleno de espinas.
Fuente: EnterateNoticias
