La inflación volvió a mostrar señales de desaceleración durante la última semana de junio y las principales consultoras privadas ya proyectan que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) cerrará el mes en torno al 1,8%, por debajo del 2,1% registrado oficialmente en mayo.
Los relevamientos realizados sobre alimentos y bebidas reflejaron variaciones semanales de entre 0% y 0,2%, consolidando la tendencia de estabilidad en uno de los rubros con mayor incidencia en la medición general de precios.
La consultora LCG registró inflación cero en alimentos durante la cuarta semana de junio. Además, el promedio mensual de las últimas cuatro semanas se ubicó en 1,5%, 0,4 puntos porcentuales menos que en el período anterior. Entre las principales variaciones se destacaron aumentos en verduras (+1,7%) y bebidas (+0,9%), mientras que las carnes (-0,4%) y las frutas (-1,3%) mostraron bajas.
Por su parte, Analytica detectó un incremento semanal de apenas 0,1% en alimentos y bebidas, con un promedio mensual de 1,4%, lo que la llevó a proyectar una inflación general del 1,8% para junio. En ese relevamiento, las mayores subas correspondieron a verduras (+5,3%), aguas, gaseosas y jugos (+2,4%) y carnes (+0,7%), mientras que frutas (-2,3%) y pescados y mariscos (-1,9%) registraron descensos.
EconViews también informó una fuerte moderación de los precios. Su canasta de alimentos relevada en supermercados aumentó apenas 0,2% durante la última semana, con un acumulado mensual de solo 1,1%, uno de los registros más bajos de los últimos meses. En este caso, el mayor incremento se observó en embutidos (+2,6%), mientras que las bebidas retrocedieron 0,8%.
La coincidencia entre los distintos informes privados fortaleció las expectativas del mercado de que la inflación vuelva a ubicarse por debajo del 2%. Mientras Analytica proyecta un IPC de 1,8%, Eco Go estima un 1,9% y la Fundación Libertad y Progreso mantiene una previsión cercana al 2,1%.
De confirmarse una inflación del 1,8%, el índice volvería a niveles similares a los registrados entre julio y agosto de 2025 y consolidaría la desaceleración observada luego del pico de 3,4% alcanzado en marzo. Desde entonces, la evolución fue descendente: 3,4% en marzo, 2,6% en abril, 2,1% en mayo y un estimado de 1,8% para junio.
Desde el Gobierno nacional sostienen que esta tendencia responde a distintas medidas destinadas a moderar el impacto de los precios regulados. Entre ellas se encuentran el aumento de apenas 1% en los combustibles aplicado por YPF y la continuidad de los subsidios energéticos para los sectores de menores ingresos.
En el caso del gas natural, la Secretaría de Energía prorrogó la bonificación extraordinaria del 25% para usuarios residenciales de menores ingresos inscriptos en el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados, elevando el beneficio total al 75%. En tanto, para la energía eléctrica se fijó una bonificación extraordinaria del 11,97%, llevando el subsidio al 62% del consumo base.
La estabilidad observada en los alimentos, junto con el menor impacto de combustibles y tarifas, alimenta las expectativas de que la inflación continúe descendiendo durante los próximos meses, uno de los principales objetivos de la política económica del Gobierno de Javier Milei.
