La Cámara Federal de Casación Penal confirmó este viernes las condiciones de prisión domiciliaria que cumple la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner en el marco de la condena firme por la causa Vialidad. De esta manera, deberá continuar utilizando tobillera electrónica, mantener el régimen restringido de visitas y respetar las limitaciones para el uso de la terraza del edificio donde permanece detenida.
La decisión fue adoptada por la Sala IV del máximo tribunal penal del país, integrada por los jueces Gustavo Hornos, Mariano Borinsky y Diego Barroetaveña. La mayoría quedó conformada por Hornos y Barroetaveña, mientras que Borinsky votó en disidencia y se pronunció por eliminar las restricciones cuestionadas por la defensa.
Cristina Kirchner cumple desde junio de 2025 una condena de seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos por administración fraudulenta en la causa Vialidad, luego de que la Corte Suprema dejara firme la sentencia.
La defensa de la ex mandataria había solicitado una flexibilización del régimen de detención. Entre los pedidos figuraban la eliminación de la autorización judicial previa para recibir visitas, el retiro del dispositivo de monitoreo electrónico y el levantamiento de las restricciones para acceder a sectores comunes del edificio.
Los abogados argumentaron que durante el tiempo transcurrido bajo prisión domiciliaria no se registraron incumplimientos y señalaron que el inmueble cuenta con custodia permanente.
Sin embargo, la mayoría de la Cámara consideró que el cumplimiento correcto de las condiciones impuestas no constituye un motivo suficiente para modificar el régimen vigente. En ese sentido, sostuvo que respetar las reglas establecidas es una exigencia propia del beneficio excepcional de la prisión domiciliaria y no un mérito extraordinario que justifique mayores libertades.
El tribunal también recordó que las restricciones fueron endurecidas meses atrás luego de que trascendiera una reunión grupal realizada en el domicilio de la ex presidenta. Desde entonces, las visitas quedaron limitadas a encuentros reducidos, con autorización judicial previa y bajo mayores controles.
En los fundamentos del fallo, los magistrados señalaron que las medidas de supervisión no representan una pena adicional sino herramientas de control propias del cumplimiento de una condena. Además, remarcaron que en casos vinculados con corrupción y de alta exposición institucional, el cumplimiento efectivo de las condiciones impuestas también cumple una función de reafirmación del principio de igualdad ante la ley.
Con esta resolución, Cristina Kirchner suma un nuevo revés judicial y continuará bajo el mismo esquema de prisión domiciliaria mientras avance la ejecución de la condena.
