La investigación por el secuestro de 470 kilos de cocaína en Río Seco continúa revelando nuevas pistas y refuerza una hipótesis cada vez más contundente: detrás del cargamento decomisado operaría una organización criminal de gran escala, con características propias del narcotráfico internacional.
El fiscal federal Rafael Vehils Ruiz, a cargo de la causa, advirtió que tanto la magnitud de la droga secuestrada como la logística desplegada para su transporte no corresponden a maniobras aisladas. “Estamos hablando de cantidades y modos de transporte que responden a esquemas de tráfico internacional”, señaló el funcionario judicial.
Hasta el momento hay dos detenidos en la causa. Marcos Martín Nacif fue arrestado durante el operativo realizado sobre la Ruta Nacional 157 cuando conducía la camioneta Toyota Hilux que transportaba los 470 kilos de cocaína. Posteriormente, fue detenido Rodrigo “Icha” Chávez, señalado por los investigadores como propietario del vehículo y presunto organizador de la maniobra logística.
Una de las principales líneas investigativas sostiene que la droga habría ingresado a la región mediante un vuelo clandestino y luego fue cargada en la camioneta para continuar su recorrido por tierra. Sin embargo, los pesquisas todavía intentan determinar el lugar exacto donde se produjo la descarga. Entre las zonas bajo análisis aparecen campos ubicados en Tucumán, Santiago del Estero y Catamarca.
Los bidones con combustible encontrados junto al cargamento también despertaron sospechas. Los peritos buscan establecer si estaban destinados al abastecimiento de una aeronave utilizada en la operación o si fueron empleados para señalizar una pista clandestina durante maniobras nocturnas.
En paralelo, comenzaron a surgir testimonios que alimentan las sospechas sobre la existencia de vuelos irregulares en distintas zonas rurales de la provincia. Productores y vecinos señalaron haber observado avionetas sobrevolando sectores de Anca Juli, Escaba, Tafí del Valle y otras áreas consideradas estratégicas para este tipo de operaciones.
La investigación también intenta reconstruir los vínculos entre los detenidos y otros actores que podrían integrar la organización. Entre los nombres que aparecen bajo análisis figura Jorge “Pelaín” Nassif, actualmente detenido por causas vinculadas al narcotráfico en el sur tucumano y Santiago del Estero. Los investigadores buscan determinar si existían conexiones directas entre Nassif, Nacif y Chávez.
Además, surgió el nombre de un empresario famaillense vinculado a actividades gastronómicas y nocturnas, cuya posible participación está siendo analizada por los organismos de inteligencia y la Justicia Federal.
Mientras avanzan las pericias, los cruces telefónicos y la toma de testimonios, la causa ya se perfila como una de las investigaciones por narcotráfico más importantes de los últimos años en Tucumán. No sólo por el volumen récord de droga secuestrada, sino también por la posibilidad de desarticular una estructura criminal que podría extenderse más allá de las fronteras provinciales y conectar con circuitos internacionales de tráfico de estupefacientes.
