Las persistentes precipitaciones registradas durante los primeros días de junio continúan afectando a dos de las principales actividades agroindustriales de Tucumán: la producción sucroalcoholera y la citricultura. Las condiciones climáticas obligaron a suspender temporalmente las tareas de cosecha tanto en los cañaverales como en las quintas citrícolas, generando demoras en el avance de la zafra y preocupación en el sector productivo.
Según datos del Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán (Ipaat), cinco ingenios permanecen sin actividad debido a la imposibilidad de ingresar a los campos para realizar la cosecha de caña. Se trata de Aguilares, Bella Vista, La Corona, La Providencia y La Trinidad. En tanto, los ingenios Concepción, Cruz Alta, La Florida, Leales, Marapa y Santa Rosa lograron sostener o retomar la molienda durante los últimos días.
El estado de la zafra refleja las intensas lluvias registradas principalmente en el sur provincial. De acuerdo con un informe de la sección Agrometeorología de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc), algunas localidades acumularon precipitaciones muy superiores a los promedios históricos para junio.
La zona del ingenio Santa Bárbara, en el departamento Río Chico, registró 59,5 milímetros de lluvia acumulada durante el mes, cuando el promedio histórico es de 14 milímetros. También se destacaron los registros de Santa Ana, con 50,1 milímetros frente a una media histórica de 23 milímetros, y distintos sectores del departamento La Cocha, donde Bajastiné acumuló 49,9 milímetros y El Sacrificio alcanzó los 40,3 milímetros.
A las dificultades que enfrenta el sector azucarero se sumaron durante las últimas horas los problemas en la actividad citrícola. Las lluvias obligaron a detener la cosecha de limones en las quintas de la provincia, aunque las exportaciones continúan gracias al stock de fruta disponible en los empaques.
Desde la Asociación Citrícola del Noroeste Argentino (Acnoa) indicaron que la interrupción de la cosecha podría comenzar a impactar en la actividad industrial si las condiciones climáticas no mejoran en los próximos días. Actualmente, la campaña limonera registra un avance cercano al 40%, mientras que las exportaciones de fruta fresca rondan las 130.000 toneladas, según estimaciones del sector privado.
Por otra parte, el sector granario atraviesa una situación diferente. Desde la Sociedad Rural de Tucumán señalaron que las lluvias se produjeron cuando la cosecha de soja se encuentra en su etapa final, por lo que el impacto sería limitado. Además, destacaron que la humedad acumulada podría resultar beneficiosa para el cultivo de trigo, cuya siembra comenzará próximamente.
Mientras continúan las precipitaciones en distintas zonas de la provincia, los sectores azucarero y citrícola permanecen atentos a la evolución de las condiciones climáticas, que serán determinantes para la continuidad de las tareas de cosecha y procesamiento durante las próximas semanas.
