La economía Argentina mostró en marzo una recuperación significativa que permitió revertir las caídas acumuladas durante el primer bimestre del año. Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró una suba del 3,5% respecto de febrero, luego de haber retrocedido 2,7% en ese mes y 0,2% en enero.
Con este repunte, la actividad económica cerró el primer trimestre de 2026 con un crecimiento del 1,7% en comparación con el mismo período del año pasado. Además, frente al trimestre inmediatamente anterior, la mejora fue del 0,3%, consolidando una recuperación parcial tras el deterioro observado a comienzos de año.
Sin embargo, detrás de los números generales persiste una fuerte disparidad entre sectores. De acuerdo con distintos análisis privados, el crecimiento estuvo impulsado principalmente por actividades primarias y ramas vinculadas a recursos naturales, mientras que otros sectores continúan mostrando un desempeño más limitado.
Desde la consultora Equilibra señalaron que las actividades primarias crecieron un 6,2% y fueron el principal motor del rebote económico. En cambio, las actividades no primarias —excluyendo impuestos netos de subsidios— apenas avanzaron un 0,2%, manteniéndose en niveles similares a los registrados a comienzos de 2025.
En términos interanuales, el EMAE mostró una expansión del 5,5% respecto de marzo del año pasado. Entre los sectores con mejor desempeño se destacó el agro, con un crecimiento del 17,9%, favorecido por una mejor campaña productiva y condiciones climáticas más estables.
También sobresalieron petróleo y minería, que registraron un incremento del 16,3%, impulsados por el avance de proyectos energéticos y extractivos. La industria manufacturera mostró una recuperación del 4,6% tras un marzo de 2025 particularmente negativo, mientras que transporte y comunicaciones crecieron un 4,7%.
A pesar de la mejora general, economistas advierten que la recuperación sigue siendo heterogénea y con escaso impacto uniforme sobre el empleo y el consumo. La diferencia entre sectores dinámicos y actividades más rezagadas continúa marcando el ritmo de la economía y plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de la recuperación en los próximos meses.
