El Xeneize se impuso 1-0 con un gol de cabeza de Lautaro Di Lollo, en un Superclásico marcado por las polémicas arbitrales y las expulsiones de Lucas Martínez Quarta y Gonzalo Montiel. Con la victoria, aseguró su clasificación a la próxima Copa Libertadores y depende de sí mismo para quedarse con la tabla anual.
Boca se quedó con una nueva edición del Superclásico. En una Bombonera colmada, el equipo dirigido por Arruabarrena derrotó 1-0 a River por la fecha 15 del Torneo Clausura y consiguió tres puntos fundamentales en la pelea por la tabla anual. Lautaro Di Lollo convirtió el único tanto de la tarde, en un encuentro que estuvo atravesado por las decisiones del árbitro Nicolás Ramírez.
El partido comenzó con una jugada determinante. A los seis minutos, Miguel Merentiel se encaminaba hacia el arco rival cuando Lucas Martínez Quarta lo derribó. En primera instancia, Ramírez dejó seguir, pero tras el llamado del VAR revisó la acción y decidió expulsar al defensor millonario.
Con un futbolista más, Boca tomó el protagonismo y encontró la ventaja a los 27 minutos. Sebastián Villa ejecutó un tiro de esquina desde la derecha y Di Lollo se desprendió de su marca para conectar un cabezazo en el centro del área. La pelota terminó en el fondo de la red y desató el festejo de los hinchas xeneizes.
Un Superclásico atravesado por las polémicas
Después del gol, Boca manejó los tiempos y River tuvo dificultades para generar situaciones de peligro. El cierre del primer tiempo estuvo marcado por varios cruces y amonestaciones, entre ellas las de Leandro Paredes, Di Lollo y Herrera en el local, y Marcos Acuña en el conjunto visitante.
En el complemento, River intentó adelantarse en el campo, aunque no consiguió inquietar con claridad. Los reclamos aumentaron cuando el equipo visitante pidió una segunda tarjeta amarilla para Paredes, mientras que otra acción protagonizada por Lautaro Blanco y Galván también generó cuestionamientos.
A los 34 minutos llegó una nueva expulsión: Gonzalo Montiel fue sancionado con tarjeta roja tras una infracción sobre Blanco. River terminó con nueve jugadores y el árbitro volvió a quedar en el centro de la escena. La ocasión más clara del segundo tiempo fue un remate de Velasco que dio en el palo.
Boca, dueño del clásico y cerca de otro objetivo
La victoria tuvo un valor especial para Boca. Además de asegurar su participación en la próxima Copa Libertadores, quedó a un triunfo de quedarse con la tabla anual. En la última jornada enfrentará a Defensa y Justicia, con la posibilidad de definir ese objetivo ante su gente.
El presente del Xeneize también quedó reflejado en un registro histórico: en apenas 42 días consiguió derrotar a los otros cuatro grandes del fútbol argentino, una marca inédita para la institución.
Por el lado de River, la derrota representa un duro golpe en la pelea por acceder a la próxima Copa Libertadores. El equipo deberá cerrar su participación en la fase regular frente a Aldosivi, mientras intenta sostener sus aspiraciones en el Torneo Clausura.
Boca celebró una victoria que vale mucho más que tres puntos. Ganó el Superclásico, aseguró su lugar en la Libertadores y quedó a las puertas de quedarse con la tabla anual. La Bombonera volvió a festejar y el equipo de Arruabarrena llega fortalecido a la recta decisiva de la temporada.
