Una grave denuncia sacude al ambiente deportivo tras conocerse que la Justicia investiga un presunto caso de abuso sexual ocurrido en el club Regatas de Bella Vista, durante un “tercer tiempo” posterior a un partido de rugby.
El episodio habría tenido lugar el pasado 24 de marzo, luego de un encuentro entre Regatas y Los Tilos, en el que jugadoras de hockey del propio club participaron de la tradicional reunión social. Lo que debía ser un espacio de camaradería terminó bajo sospecha por situaciones de extrema gravedad.
Según testimonios y mensajes que comenzaron a circular en redes sociales, varias jóvenes habrían consumido bebidas presuntamente adulteradas sin su consentimiento, lo que las dejó en un estado de vulnerabilidad. En ese contexto, se denunciaron posibles abusos sexuales.
Una de las versiones que tomó fuerza en las últimas horas señala que “les pincharon los vasos”, una expresión repetida en distintos chats viralizados y que ahora forma parte de la investigación judicial.
Además, trascendió la existencia de videos y mensajes comprometedores que habrían sido difundidos, lo que agravó el impacto del caso y generó fuerte conmoción tanto dentro del club como en el ámbito deportivo en general.
Por el momento, no hay imputaciones confirmadas ni detalles oficiales sobre los avances de la causa, aunque la Justicia ya inició actuaciones preliminares para reconstruir lo ocurrido y determinar responsabilidades.
El hecho también abrió cuestionamientos por la falta de un pronunciamiento institucional claro. El silencio de las autoridades del club y de entidades vinculadas al rugby comenzó a generar críticas, en un contexto de creciente presión social para que se esclarezca lo sucedido.
Mientras avanza la investigación, el caso vuelve a poner en debate los controles en eventos sociales dentro de los clubes, los protocolos ante situaciones de violencia y el rol de las dirigencias frente a denuncias de esta magnitud.
