El fin de semana largo de Carnaval dejó cifras récord para el turismo en todo el país y tuvo a Tucumán como uno de los grandes protagonistas del Norte argentino. Según el informe difundido por Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), viajaron tres millones de turistas en todo el territorio nacional, un 7,2% más que en el mismo período del año pasado, con un impacto económico directo de $1.007.793 millones.
En Tucumán, la ocupación hotelera alcanzó niveles prácticamente plenos en los principales destinos turísticos. San Javier y El Cadillal registraron un 99% de ocupación, mientras que Tafí del Valle alcanzó el 88%. Tafí Viejo llegó al 76%, Yerba Buena al 70%, San Pedro de Colalao al 66% y Monteros al 60%. En la capital provincial, San Miguel de Tucumán, la ocupación fue del 30%, en línea con la tendencia habitual de mayor movimiento hacia las villas veraniegas.
El gasto promedio diario por persona en la provincia fue de $83.000, dinamizando sectores como gastronomía, alojamiento, transporte y ferias de artesanos. A nivel nacional, el gasto diario promedio se ubicó en $111.605 por turista, aunque mostró una reducción del 7,7% a precios constantes respecto del año anterior. La estadía promedio se extendió a tres días, superando los 2,8 días registrados en 2025.
La agenda cultural fue uno de los principales motores del movimiento turístico. En Amaicha del Valle se celebró la Fiesta Nacional de la Pachamama, mientras que en El Mollar se desarrolló el 2° Campeonato Argentino de Vela en Altura. Los Corsos de Aguilares convocaron a más de 30.000 personas por noche y se consolidaron como uno de los eventos populares más masivos de la provincia.
A nivel regional, el NOA se posicionó como el núcleo de las celebraciones de Carnaval, con un circuito turístico integrado junto a Jujuy y Salta. El desempeño del sector se da en un contexto económico desafiante, pero con indicadores que muestran una recuperación sostenida del movimiento turístico interno.
Desde el Gobierno nacional que encabeza Javier Milei destacan que los datos reflejan un repunte en la actividad y una mejora en las expectativas del sector privado, en el marco de un proceso de estabilización macroeconómica que busca ordenar las cuentas públicas y generar condiciones para el crecimiento. En ese escenario, el turismo aparece como uno de los sectores que comienzan a exhibir señales de dinamismo, con cifras que superan las de años anteriores y consolidan al país como un destino competitivo en la región.


