La conducción de Claudio “Chiqui” Tapia al frente de la Asociación del Fútbol Argentino volvió a quedar bajo la lupa tras revelarse una serie de vínculos políticos y comerciales que conectan a la AFA con el negocio del juego y las apuestas online, en una trama que también involucra al empresario Daniel Angelici y contratos millonarios asociados a la explotación comercial del fútbol argentino.
Según distintas investigaciones periodísticas, Tapia y Angelici consolidaron a lo largo de los últimos años una alianza de poder que atraviesa la estructura dirigencial de la AFA, el manejo de sus principales cajas y el desembarco de plataformas de apuestas deportivas vinculadas a operadores con intereses en la provincia de Buenos Aires. En ese esquema aparecen acuerdos comerciales, intermediarios financieros y empresas satélite que concentran ingresos por patrocinio, derechos televisivos, amistosos internacionales y comercialización de entradas, por montos que superan los cientos de millones de dólares.
El vínculo entre ambos dirigentes no es nuevo. Angelici, con fuerte presencia en el negocio del juego y antecedentes como operador político y judicial durante el macrismo, habría tenido un rol clave en el ascenso de Tapia dentro de la AFA y en la conformación de una conducción compartida que se consolidó tras la Asamblea de 2017, cuando la distribución de cargos reflejó un reparto equilibrado entre los espacios que respondían al presidente y a su vice.
En paralelo a estas revelaciones, en los últimos días comenzaron a circular mensajes por WhatsApp en distintos ámbitos del fútbol argentino que mencionan a Mario Leito como una posible alternativa de cara a la presidencia de la AFA en el próximo recambio dirigencial. En esos mensajes, se lo presenta como un dirigente con trayectoria, perfil federal y capacidad de gestión, y se lo vincula a un proyecto orientado a “modernizar, ordenar y fortalecer” al fútbol argentino.

Leito, actual presidente de Atlético Tucumán, es considerado parte del círculo cercano de Tapia dentro de la estructura del fútbol nacional y ha acompañado varias de las decisiones de la actual conducción. Hasta el momento, no existe confirmación oficial sobre una candidatura formal ni sobre un cronograma electoral definido para la AFA, aunque los rumores comenzaron a ganar volumen en medio del desgaste que enfrenta la gestión actual por las denuncias y cuestionamientos en torno al manejo económico y la transparencia institucional.
El cruce entre versiones de recambio dirigencial y las irregularidades que rodean a la actual conducción vuelve a poner en el centro del debate el futuro del fútbol argentino, en un contexto donde crecen los reclamos por mayor previsibilidad, control y separación entre la dirigencia deportiva y los negocios privados que orbitan alrededor de la AFA.


