La búsqueda del adolescente tucumano arrastrado por la corriente del río Dulce continúa de manera ininterrumpida en Termas de Río Hondo, tras el dramático episodio ocurrido este 1 de enero que mantiene en vilo a toda la región.
Un grave incidente registrado durante la jornada del miércoles 1 de enero conmocionó a la comunidad de Termas de Río Hondo y a la provincia de Tucumán. Dos adolescentes fueron arrastrados por la fuerte corriente del río Dulce mientras compartían una actividad recreativa junto a sus familias en inmediaciones de un camping, por causas que aún se encuentran bajo investigación.

Gracias a la rápida reacción de testigos y al inmediato despliegue de los equipos de emergencia, uno de los menores logró ser rescatado con vida. El joven fue trasladado de urgencia al hospital local, donde permanece internado bajo observación médica. Sin embargo, la preocupación crece debido a que el segundo adolescente continúa desaparecido, intensificando la angustia de familiares y autoridades.
Desde el momento del hecho, se activó un amplio operativo de búsqueda encabezado por los Bomberos Voluntarios de Las Termas. Las tareas se desarrollan de manera simultánea por tierra y por agua, con rastrillajes en la margen norte del río y recorridos acuáticos mediante kayaks en sectores considerados críticos, como remansos y zonas de mayor profundidad.
En el operativo participan efectivos del Departamento de Seguridad Ciudadana N° 6 de la Policía de Santiago del Estero, el Grupo Especial de Rescate Acuático (GER), brigadistas locales y personal especializado, con el acompañamiento de autoridades municipales y provinciales que coordinan recursos técnicos y humanos.

Ante la magnitud del despliegue, desde el cuartel de Bomberos solicitaron a vecinos y turistas evitar circular por la zona para no entorpecer la búsqueda. Asimismo, pidieron colaboración ciudadana ante cualquier información relevante, comunicándose a la línea de emergencias 100 o al teléfono 422225.
Las autoridades reiteraron finalmente la peligrosidad del río Dulce durante la temporada estival, cuando el aumento del caudal y la fuerza de la corriente representan un riesgo incluso en sectores habitualmente utilizados con fines recreativos, e insistieron en la necesidad de extremar las medidas de prevención para evitar nuevas tragedias.
