El balance sanitario del inicio de 2026 en Tucumán reflejó una mayor presión por patologías clínicas que por accidentes de tránsito, con un fuerte protagonismo de ACV, crisis hipertensivas y descompensaciones metabólicas en las guardias.
El comienzo del año 2026 dejó en Tucumán un balance sanitario particular, en el que las emergencias clínicas superaron en volumen y complejidad a los siniestros viales. De acuerdo al informe oficial del Ministerio de Salud Pública, entre el 31 de diciembre y las primeras horas del 1 de enero se registraron 2.360 consultas en el sistema público provincial.
Si bien la accidentología vial mantuvo su peso en las estadísticas, con 62 accidentes de tránsito registrados en toda la provincia, las autoridades sanitarias destacaron una disminución en la gravedad de los casos en comparación con el último fin de semana de Navidad. Según precisó el ministro de Salud, Luis Medina Ruiz, solo un paciente ingresó en estado grave como consecuencia de un choque, un dato que marca un descenso en la severidad de los siniestros.
Gran parte de los accidentes involucraron a motociclistas, muchos de ellos con politraumatismos y traumatismos encéfalocraneanos (TEC). En ese marco, el ministro insistió en la necesidad de reforzar la prevención vial y recordó que el uso del casco, la tolerancia cero al alcohol y la no utilización del celular al conducir siguen siendo factores clave para reducir ingresos evitables al sistema de salud. “Valorar la vida es fundamental”, subrayó.
No obstante, el mayor impacto en las guardias estuvo dado por las patologías no traumáticas. Los accidentes cerebrovasculares, las crisis de hipertensión arterial y las descompensaciones por diabetes encabezaron la demanda, muchas veces asociadas al abandono de tratamientos crónicos y a excesos durante los festejos. En ese sentido, el director del Hospital Padilla, Mario Sardón Traverso, informó que el nosocomio asistió a unas 250 personas, en su mayoría por cuadros metabólicos vinculados al consumo de alcohol y la ingesta excesiva.
Finalmente, la directora general de Gestión Sanitaria, Dive Mohamed, destacó la correcta articulación entre hospitales y centros periféricos, lo que permitió dar respuesta a la demanda sin sobresaltos. Según indicó, el flujo de pacientes fue similar al del año anterior e incluso menor al esperado, lo que permitió sostener la atención de manera eficiente en todo el territorio provincial.
