Un falso médico fue detenido en la Ciudad de Buenos Aires tras comprobarse que seguía atendiendo pacientes en su vivienda, pese a estar bajo prisión domiciliaria por ejercer ilegalmente la medicina.
La detención de un falso médico que seguía atendiendo pacientes mientras cumplía prisión domiciliaria volvió a encender las alertas sobre el ejercicio ilegal de la medicina en la Ciudad de Buenos Aires. El operativo fue realizado luego de una investigación judicial que comprobó que el imputado continuaba con prácticas médicas clandestinas desde su propio domicilio, pese a tener una condena firme.
El hombre había sido condenado en 2024 por ejercer la medicina sin título ni matrícula habilitante. A pesar de esa sentencia, la Justicia le había otorgado el beneficio de la prisión domiciliaria por razones de salud, con una condición clara y expresa: no realizar ningún tipo de atención médica. Sin embargo, lejos de acatar la orden judicial, el falso médico mantuvo activa su actividad ilegal, atendiendo pacientes como si se tratara de un consultorio formal.

La situación salió a la luz tras una denuncia vinculada a una presunta mala praxis. A partir de ese dato, la Policía de la Ciudad inició tareas de inteligencia que confirmaron que el acusado seguía recibiendo personas en su vivienda, ubicada en el barrio porteño de Villa Crespo. Según la investigación, el lugar funcionaba como un consultorio clandestino, con turnos asignados y tratamientos en curso.
Con las pruebas reunidas, el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°24 autorizó un allanamiento en el domicilio. Durante el procedimiento, los agentes encontraron al falso médico vestido con indumentaria sanitaria y preparado para atender a pacientes que aguardaban su turno. El hallazgo fue clave para disponer su detención inmediata por incumplir las condiciones de la prisión domiciliaria.
En el lugar se secuestró una importante cantidad de insumos médicos, entre ellos jeringas, agujas, ampollas con medicamentos, anestésicos, vitaminas, hormonas y soluciones inyectables, algunas de ellas vencidas. También se incautaron equipos utilizados para tratamientos estéticos y procedimientos médicos, además de documentación con datos de pacientes, teléfonos celulares y computadoras.

Las autoridades confirmaron que el médico no figura en ningún registro oficial de profesionales de la salud ni cuenta con matrícula habilitante. Esto refuerza la gravedad del caso, ya que las prácticas realizadas no solo eran ilegales, sino potencialmente peligrosas para quienes se sometían a los tratamientos sin controles ni respaldo profesional.
Durante el allanamiento, varias personas se presentaron en la vivienda con turnos programados, lo que evidenció la continuidad y el alcance de la actividad clandestina. Estas personas fueron identificadas y podrían ser citadas por la Justicia como testigos o posibles víctimas, ampliando el alcance de la causa judicial contra el falso médico.
La Fiscalía dispuso que el imputado fuera trasladado a una alcaidía, dejando sin efecto el beneficio de la prisión domiciliaria. Además, el inmueble fue clausurado y quedó bajo custodia judicial mientras avanza la investigación. No se descarta que se sumen nuevos cargos, como estafa o lesiones, dependiendo del análisis del material secuestrado.
