Una mujer perdió la vida en Tucumán luego de recibir un disparo fatal cuando intervino en una pelea callejera para proteger a su hijo. El hecho generó conmoción en el barrio y es investigado por la Justicia.
Una profunda conmoción se vive en San Miguel de Tucumán tras la muerte de una mujer que fue baleada cuando intentaba separar a su hijo de una violenta pelea entre vecinos. La víctima, de 50 años, falleció luego de permanecer internada en grave estado tras recibir un disparo fatal en la cabeza.
El hecho ocurrió durante la noche del sábado en la zona de Matienzo al 2100, cuando una discusión vecinal escaló en agresiones físicas. En medio del conflicto, la mujer salió de su vivienda al advertir que su hijo estaba involucrado en la pelea y trató de intervenir para ponerlo a salvo.

Según las primeras reconstrucciones, en ese momento un hombre que se desplazaba en una motocicleta pasó por el lugar y efectuó varios disparos. Uno de los proyectiles impactó directamente en la cabeza de la mujer, provocándole heridas de extrema gravedad. Tras el ataque, el agresor se dio a la fuga.
La víctima fue trasladada de urgencia al hospital Padilla, donde quedó internada en estado crítico. Pese a los esfuerzos médicos, falleció horas después como consecuencia del disparo fatal, confirmaron fuentes sanitarias.
Luego del deceso, familiares de la mujer realizaron la denuncia correspondiente y aportaron datos que permitieron identificar al presunto autor del ataque, quien sería un vecino de la zona. La causa quedó en manos de la Justicia, que investiga el episodio como un homicidio y busca determinar las responsabilidades penales.
El caso vuelve a poner en foco la violencia armada en conflictos barriales y el impacto trágico que estas situaciones generan en familias enteras. La investigación continúa mientras se esperan avances judiciales para esclarecer el disparo fatal que terminó con la vida de una madre que intentó proteger a su hijo.
