El diputado nacional electo por La Libertad Avanza, Federico Pelli, salió a cuestionar la decisión del gobernador Osvaldo Jaldo de enviar a la Legislatura un proyecto de ley para extender nuevamente la Emergencia en Seguridad Pública, vigente en Tucumán desde 2016.
La iniciativa, presentada como una herramienta para sostener inversiones y medidas excepcionales en materia de prevención y control del delito, volvió a abrir el debate sobre la efectividad del modelo de seguridad provincial.
En un hilo publicado en redes sociales, Pelli recordó que la emergencia fue instaurada hace casi una década, en plena crisis institucional y con indicadores delictivos en ascenso. Sin embargo, sostuvo que su extensión permanente refleja un fracaso estructural más profundo.
“Una de las emergencias más extensas del país”
Según el diputado electo, Tucumán “se encamina firmemente a ser la provincia con una de las Emergencias en Seguridad Pública más extensas del país”. La medida, que debía ser excepcional, lleva ya nueve años de vigencia ininterrumpida.
Pelli apuntó contra los gobiernos provinciales que administraron Tucumán durante ese período:
“Esta última fue declarada en 2016 producto de la desidia y mala praxis durante décadas de gobiernos provinciales a los cuales resolver la inseguridad nunca les interesó”.
La contradicción: indicadores que ‘mejoran’ pero una emergencia que no termina
El legislador libertario resaltó una contradicción central en el discurso oficial: si el gobierno afirma públicamente que los indicadores de seguridad mejoraron, ¿por qué sería necesario extender nuevamente un régimen excepcional?
“La pregunta de rigor sería: si hay mejoras generalizadas en los distintos indicadores, según el gobierno local, ¿por qué deberíamos prorrogar nuevamente una emergencia?”
Para Pelli, la respuesta está implícita en la propia decisión del Ejecutivo:
“A confesión de parte, relevo de prueba”.
Ciudadanos con miedo, comercios que invierten en autoprotección y una policía sin control
El dirigente señaló que la situación real de la provincia contradice el relato oficialista. Enumeró una serie de problemas que, según él, justifican la sensación dominante en la población:
ciudadanos que “tienen miedo de salir a la calle”,
comercios y pymes obligadas a invertir cada vez más en seguridad privada y medidas de protección,
una fuerza policial con “mecanismos de control deficientes”,
y un escenario agravado por el avance de la droga, incluso bajo la vigencia de la Ley de Narcomenudeo.
“Sin cambiar el modelo, el delito no va a terminarse”
Pelli cerró su mensaje advirtiendo que la emergencia no puede convertirse en una respuesta automática o eterna, y que sin un cambio profundo en la estructura del sistema de seguridad, las inversiones y los parches no resolverán el problema.
“Mientras sigamos apelando a emergencias e inversiones como solución, sin modificar el modelo estructural de seguridad, el flagelo del delito y la violencia estará lejos de terminarse”.
Un debate que vuelve al recinto
La Legislatura deberá debatir en los próximos días la nueva prórroga impulsada por el gobernador. El planteo de Pelli vuelve a instalar un interrogante que se repite cada año: ¿la emergencia es una herramienta necesaria o una señal de que el Estado provincial no logra construir una política de seguridad eficaz y sustentable?
La discusión promete tensiones políticas y una revisión más amplia del rumbo de la seguridad pública en Tucumán.

