Los bonos soberanos en dólares cerraron la jornada del lunes con importantes subas y el riesgo país perforó el piso de los 600 puntos básicos, en un contexto de marcada recuperación de la confianza de los mercados hacia la política económica del Gobierno de Javier Milei.
Los títulos en moneda estadounidense avanzaron hasta 4%, con el Global 2041 a la cabeza, seguido por el Global 2038 (+2,6%), el Global 2030 (+1,3%) y el Bonar 2030 (+1,2%). En simultáneo, el índice de riesgo país elaborado por J.P. Morgan retrocedió 7,88% y se ubicó en 596 puntos básicos, su nivel más bajo desde 2020.
De acuerdo con analistas financieros, la mejora se consolidó tras la reunión que el ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvo con un grupo de inversores internacionales, donde presentó la intención del Gobierno de avanzar con un programa de recompra de deuda y fortalecimiento de reservas. La señal fue interpretada como una muestra de disciplina fiscal y previsibilidad, valores que el mercado había dejado de ver durante la etapa de alta intervención estatal.
Las expectativas giran ahora en torno a una eventual operación de canje de deuda respaldada por organismos internacionales, con un potencial de hasta U$S 16.300 millones en bonos. El objetivo sería aliviar el perfil de vencimientos y liberar fondos para áreas estratégicas como la educación.
Según datos de la consultora 1816, la deuda total con bonistas asciende a U$S 91.851 millones, pero su valor de mercado ronda los U$S 56.297 millones. Descontando las tenencias del BCRA y la ANSES, el monto exigible se reduce a U$S 48.811 millones, lo que otorga margen para reestructurar compromisos sin comprometer la estabilidad fiscal.
En el plano bursátil, el S&P Merval subió 3,3% en pesos y 3,9% en su versión en dólares, con un avance generalizado en las acciones líderes. Entre las más destacadas se ubicaron Ternium (+6,4%), Aluar (+5,6%), Grupo Supervielle (+5,6%) y Comercial del Plata (+5,2%). Los ADR argentinos también acompañaron la tendencia positiva, con alzas de hasta 4% en Central Puerto, BBVA, Loma Negra y Supervielle.
El repunte de los activos locales refleja una percepción creciente de estabilidad y una menor probabilidad de sobresaltos políticos o económicos. En el sector financiero coinciden en que la baja del “riesgo país” también responde al alejamiento del llamado “riesgo K”, es decir, la posibilidad de un retorno del kirchnerismo y sus políticas de gasto descontrolado, emisión monetaria y restricciones al mercado.
Con las expectativas de un nuevo programa de consolidación fiscal, crecimiento sostenido y equilibrio monetario, los indicadores financieros muestran que el escenario argentino comienza a recuperar previsibilidad, y con ella, la confianza de los inversores.

