El plan de Milei busca reconvertir la ayuda estatal en una “inversión formativa” y abrir el camino del asistencialismo al trabajo genuino.
El Gobierno de Javier Milei avanza con un ambicioso proyecto que apunta a cambiar de raíz el sistema de asistencia social en la Argentina. El plan de Milei propone transformar los actuales planes sociales en herramientas de capacitación y empleo, inspirándose en el modelo dual alemán, que combina educación teórica y práctica profesional en empresas.

La iniciativa busca que miles de beneficiarios puedan formarse en oficios y entrenarse en entornos laborales reales, recibiendo vouchers de capacitación en lugar de transferencias directas. Según adelantaron desde el Ministerio de Capital Humano, el programa será coordinado por los Centros de Formación de Capital Humano, con la participación de provincias, municipios y grandes compañías.
El plan de Milei pretende convertir la asistencia estatal en una “inversión formativa”, con el objetivo de romper el círculo del asistencialismo y facilitar la inserción en el empleo formal. Las empresas que incorporen beneficiarios capacitados accederán a beneficios fiscales, en una estrategia que busca fomentar el trabajo genuino y reducir la dependencia del Estado.
El Gobierno proyecta integrar en este esquema a los actuales programas Volver al Trabajo (VAT) y Acompañamiento Social (PAS), que hoy suman más de 1,2 millones de beneficiarios.
Sin embargo, la propuesta ya genera polémica. Desde organizaciones sociales como la UTEP advierten sobre los riesgos de implementación y la falta de un mercado laboral capaz de absorber la nueva oferta de trabajadores. “El modelo fracasa siempre”, sostuvo Alejandro Gramajo, referente del Movimiento Evita, al señalar que muchos beneficiarios no pueden prescindir de los ingresos actuales.

Pese a las críticas, el Ejecutivo insiste en que el cambio es estructural y apunta a “devolver dignidad mediante el esfuerzo y la formación”. En ese sentido, el plan de Milei se enmarca en una agenda más amplia de reformas, junto con la reforma laboral y la apertura del mercado formal, configurando un giro histórico en la concepción de la política social argentina.
