Atlético Tucumán viajó al José Amalfitani con la ilusión de extender la buena imagen que había dejado en el triunfo sobre River. Y durante varios minutos lo consiguió: golpeó primero con un tanto de Mateo Bajamich, aprovechando un error grosero en la salida local. Sin embargo, Vélez reaccionó rápido y terminó dando vuelta el resultado para quedarse con un 3-1 que dejó al Decano con las manos vacías en la décima fecha del Torneo Clausura 2025.
El partido comenzó parejo, con ambos equipos midiéndose en la mitad de la cancha. Atlético Tucumán mostró orden y a los 13 minutos encontró el premio a su presión alta. Un pase corto de Lisandro Magallán hacia su arquero terminó en los pies de Bajamich, que no perdonó y estampó el 1-0. El Decano sorprendía y obligaba a Vélez a salir de su comodidad.

El gol encendió a los tucumanos, que tuvieron algunos pasajes de buen control de la pelota y generaron situaciones a través de Leandro Díaz y Nicolás Laméndola. La defensa, liderada por Marcelo Ortiz y Miguel Brizuela, se mostró firme durante gran parte de la primera etapa.
Pero el Fortín encontró aire antes del descanso. Braian Romero, que volvía al once titular, apareció a los 36 minutos para definir con calidad y empatar el encuentro. Apenas dos minutos después, el propio Romero volvió a castigar, esta vez con una combinación con Galván que dejó sin chances a Mansilla. En un abrir y cerrar de ojos, Atlético Tucumán pasó de tener la ventaja a irse al vestuario 2-1 abajo.
En la segunda parte, Atlético Tucumán buscó emparejar las acciones. Kevin Ortiz y Adrián Sánchez intentaron manejar el medio, mientras que Bajamich, que había sido clave en la primera etapa, fue reemplazado a los 27 minutos para dar ingreso a Gabriel Abeldaño. También ingresaron Ramiro Ruiz Rodríguez, Lautaro Godoy, Maximiliano Villa y Franco Nicola en busca de frescura.
El Decano tuvo chances para empatar. Mansilla se convirtió en figura al tapar un mano a mano de Ruiz y responder en varias jugadas claras. Incluso, el equipo de Lucas Pusineri consiguió algunos córners que llevaron peligro sobre el arco local. Sin embargo, la falta de eficacia en los últimos metros impidió que el esfuerzo se reflejara en el marcador.
La intensidad también se notó en el aspecto disciplinario. Atlético Tucumán acumuló cinco amonestados: Sánchez, Martínez, Ortiz, Nicola y Ortiz, lo que condicionó a varios futbolistas en la recta final.
Cuando el partido entraba en sus últimos minutos, una combinación entre chilenos sentenció la historia. Claudio Baeza asistió a Diego Valdés, que a los 49 minutos del complemento definió con precisión para el 3-1 definitivo. Fue un golpe duro para los tucumanos, que habían sostenido la esperanza de rescatar un punto en Liniers.
Atlético Tucumán se vuelve con bronca porque había logrado ponerse en ventaja y, pese a la reacción de Vélez, nunca dejó de competir. El equipo mostró actitud, generó situaciones y tuvo un arquero que sostuvo el partido hasta el final. Sin embargo, la efectividad del rival marcó la diferencia.
Lucas Pusineri deberá ahora trabajar en recuperar la confianza y ajustar detalles de cara a lo que viene. El Decano mostró ante River y en gran parte del primer tiempo en Liniers que tiene herramientas para pelear, pero necesita mayor solidez defensiva y contundencia en ataque para transformar el esfuerzo en puntos.

