El vicepresidente de la Cámara Nacional Electoral, Alberto Ricardo Dalla Vía, advirtió en una reciente conferencia que las candidaturas testimoniales constituyen “una práctica lesiva para la democracia”, al considerar que vulneran el contrato político entre los votantes y los dirigentes que se postulan para cargos públicos.
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Las declaraciones se dieron en el marco del Ciclo de Conferencias “Democracia, Transparencia y Derechos Políticos”, organizado por la Universidad Católica de Córdoba, y volvieron a poner en agenda un tema sensible en la política argentina: la utilización de figuras con alta exposición para encabezar listas sin intención real de asumir.
“Cuando una persona se postula y luego no asume, está violando ese contrato y defraudando a la ciudadanía. Esa candidatura se vuelve un acto engañoso”, expresó Dalla Vía, recordando que ya en 2009 se había opuesto a los casos de Daniel Scioli y Sergio Massa, ambos inscriptos como candidatos legislativos mientras ejercían funciones ejecutivas.

Las palabras del magistrado nacional adquieren especial relevancia en Tucumán, donde el oficialismo provincial lanzó su lista de diputados nacionales encabezada por el gobernador Osvaldo Jaldo, acompañado por el vicegobernador Miguel Acevedo como suplente. Ambos son señalados como candidatos testimoniales, ya que ninguno de los dos abandonará sus cargos actuales en caso de resultar electos.
La nómina incluye además a Gladys Medina y Elia Fernández, diputadas en ejercicio que buscan renovar antes del vencimiento de sus mandatos, y al exintendente Javier Noguera. Entre los suplentes figura también el exgobernador y actual senador Juan Manzur, junto a la legisladora Carolina Vargas Aignasse. En total, son seis figuras del peronismo tucumano identificadas como postulantes testimoniales.
Dalla Vía explicó que esta modalidad “otorga una ventaja desleal y representa un uso cuestionable del poder institucional en los procesos electorales”. Según el jurista, la legitimidad del voto se ve debilitada cuando un candidato es utilizado solo como “gancho electoral” y no para cumplir la función que la ciudadanía espera.
En el plano local, desde la oposición ya se multiplicaron los cuestionamientos. Dirigentes de La Libertad Avanza Tucumán consideraron que las candidaturas testimoniales constituyen “un engaño a los votantes” y “una forma de manipular la representación popular con fines meramente electorales”.
Si bien las candidaturas testimoniales son legales, la advertencia del tribunal electoral vuelve a encender la discusión sobre su legitimidad política y moral. Para Dalla Vía, el discurso político debe sostenerse en la verdad y la responsabilidad: “El funcionario tiene la obligación moral de hacerse cargo de lo que promete. Vivir con la verdad es un principio que debe sostener nuestra democracia”.
En Tucumán, donde buena parte de la dirigencia oficialista recurrió a esta estrategia, las declaraciones de la Justicia Electoral colocan nuevamente el debate sobre la calidad democrática y la transparencia en los procesos electorales en el centro de la escena pública.
Fuente: Tendencia de Noticias

