El presidente Javier Milei volvió a meterse en la arena cultural y mediática, esta vez para elogiar la nueva película de Guillermo Francella, Homo Argentum, dirigida por Mariano Cohn y Gastón Duprat. El film, que generó un fuerte revuelo en redes sociales y medios, fue proyectado en la Quinta de Olivos y en Casa Rosada para funcionarios, diputados y miembros del Gabinete nacional.
En un posteo en su cuenta de X, Milei destacó la repercusión que tuvo la obra y aseguró que el malestar del kirchnerismo frente al film responde a que “les duele ver reflejada su propia decadencia en una película que no recibió financiamiento del Estado”.

La mirada de Milei sobre la película
Bajo el título “Homo Argentum: disonancia cognitiva en el corazón woke”, el Presidente publicó una reflexión cargada de crítica política y social. Según expresó, la película logró exponer con ironía y crudeza un retrato de la “argentinidad” que incomoda a la progresía.
Milei escribió: “Cuanto mayor la cantidad de parásitos mentales dentro de la cabeza del progre, mucho mayor es el odio y los alaridos quejosos de este ejército de zombies”.
El mandatario agregó que la reacción negativa de ciertos sectores políticos y culturales solo confirma el acierto de la obra. “El espectáculo bizarro que hoy nos ofrecen los kukas y la progresía woke ante la película Homo Argentum los muestra tal cual son”, afirmó.
De acuerdo con Milei, la película genera resistencia porque funciona como un espejo que revela conductas enquistadas en la sociedad argentina. “Les duele mucho porque les presenta un espejo en el cual sale a la luz todo lo que son… casi está de más decir lo que les duele el éxito en una película sin financiamiento del Estado”, señaló el jefe de Estado.

El éxito de una película independiente
Uno de los aspectos más destacados por el Presidente fue el carácter independiente de la producción. En un contexto donde gran parte del cine nacional históricamente recibió apoyo económico estatal, Homo Argentum consiguió realizarse sin aportes públicos.
Para Milei, esto no solo demuestra que es posible generar cine de calidad por fuera de la órbita estatal, sino que también deja en evidencia a quienes han dependido del financiamiento público sin lograr impacto. “La película muestra a muchos del rubro (y aledaños) como fracasados totales y absolutos”, enfatizó.
El mandatario volvió a remarcar que su visión sobre la cultura está orientada a liberar la creatividad y no a subsidiarla indiscriminadamente. La ovación que recibió la película de Francella por parte de miles de espectadores fue, para Milei, la mejor prueba de que “el éxito no depende de la asistencia estatal, sino del talento y la conexión con el público”.

El Presidente aprovechó la proyección de la película como una herramienta más dentro de su estrategia política: la denominada batalla cultural. Según trascendió, Milei reunió a su Gabinete en Casa Rosada para una extensa jornada en la que se habló de economía, pero también se proyectó el film como parte de la discusión ideológica.
Semanas antes, en la Quinta de Olivos, ya había compartido la experiencia con diputados nacionales. Luego de una reunión sobre el plan económico, los invitó a “ir a comer o mirar la película de Francella antes de su estreno”. Finalmente, eligieron la proyección, que se extendió hasta altas horas de la madrugada.
La película, compuesta por 16 historias independientes en las que Guillermo Francella interpreta personajes radicalmente distintos —desde un cura villero hasta un presidente, pasando por un multimillonario, un director de cine y un vendedor callejero de dólares—, fue destacada por Milei como un reflejo de la complejidad argentina y un punto de partida para debatir sobre la cultura nacional.
Con este gesto, el mandatario reafirmó que la cultura es también un campo de disputa política e ideológica. En su visión, las producciones culturales deben sostenerse por sus méritos y no por el financiamiento estatal. Para él, Homo Argentum es un ejemplo de libertad creativa que interpela a la sociedad y deja en evidencia la resistencia de quienes se benefician del sistema de subsidios.
