En medio de las definiciones electorales, la intendente de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, dejó en claro que no comparte la estrategia de las llamadas candidaturas testimoniales, modalidad que en el peronismo provincial algunos atribuyen como posible jugada del gobernador Osvaldo Jaldo para el año electoral.
“Lo testimonial conmigo no va”, afirmó este lunes la intendente, y remarcó que Jaldo “nunca” le propuso encabezar una lista de este tipo porque conoce su postura. “Él sabe que lo que prometo a la gente lo cumplo. Me quedan dos años de gestión en la Municipalidad y tengo la responsabilidad de cumplirla”, sostuvo.
Chahla ratificó su alineamiento con el oficialismo provincial, pero sus declaraciones dejan entrever una diferencia estratégica en el armado del PJ tucumano. Mientras Jaldo no descarta públicamente la herramienta testimonial, la intendenta enfatizó que su compromiso es terminar el mandato en la capital.
En su repaso de gestión, destacó obras de pavimentación en más de 90 cuadras, la instalación de rampas de accesibilidad y proyectos para que espacios verdes pasen a manos del municipio, con el fin de transformarlos en plazas y lugares de encuentro.
Consultada sobre una eventual candidatura testimonial del propio gobernador, fue tajante: “Voy a acompañar todo proyecto político que decida el gobernador”, aunque reiteró que su agenda es cumplir con la intendencia.
Las declaraciones alimentan la percepción de una grieta interna en el peronismo tucumano, donde las estrategias electorales no parecen estar del todo alineadas.

