En una medida que busca impulsar la productividad y la modernización en sectores clave de la economía, el Gobierno nacional habilitó la importación de vehículos usados con fines especiales, una decisión que abre nuevas posibilidades tanto para empresas como para particulares. La iniciativa fue oficializada este viernes mediante el decreto 293/2025, publicado en el Boletín Oficial y elaborado por la Secretaría de Industria y Comercio, a cargo de Esteban Marzoratti.

Con este nuevo régimen, se permitirá el ingreso de un conjunto específico de vehículos que, por su naturaleza, no compiten con la industria automotriz tradicional ni afectan la producción local. En cambio, se trata de rodados que cumplen funciones particulares en sectores como la minería, la construcción, los servicios logísticos o el entretenimiento. El listado incluye desde camiones grúa y vehículos de bomberos, hasta Motorhomes autopropulsados.
El objetivo de la medida es doble: por un lado, facilitar el acceso a unidades que hoy resultan escasas o costosas en el mercado local; y por otro, aggiornar normativas vigentes desde hace más de dos décadas, que limitaban fuertemente la posibilidad de importar autos usados. Con esta actualización, se busca alinear la normativa con las necesidades actuales de sectores productivos y recreativos, promoviendo al mismo tiempo una gestión más eficiente de los recursos.
Uno de los aspectos destacados de la nueva disposición es que, por primera vez en muchos años, se permitirá importar casas rodantes con motor —también conocidas como Motorhomes— siempre que sean vehículos autopropulsados. Es decir, quedan fuera del beneficio las casas remolcables, pero ingresan todos los modelos que cuenten con motor propio y cabina de conducción. Esto abre la puerta para que particulares que buscan opciones para el turismo interno o la vida nómade accedan a unidades de calidad internacional a un costo más competitivo.

La medida también representa una solución concreta para empresas que requieren maquinaria pesada que no se fabrica localmente, o que por costos y tiempos de entrega resulta más viable importar. Entre los modelos habilitados se encuentran tractores con tracción 4×4 o 6×6, vehículos forestales, camiones para minería, unidades especializadas como quitanieves, camiones de hormigón, pozos petroleros o grúas de gran capacidad.
Es importante destacar que todos los vehículos que vayan a circular por la vía pública —como en el caso de los Motorhomes— deberán cumplir con las exigencias establecidas por la Ley Nacional de Tránsito 24.449, tanto en lo que refiere a seguridad vial como a normativas ambientales. A su vez, se aceptarán certificaciones internacionales emitidas por fabricantes o importadores, lo que facilitará los trámites de homologación y patentamiento.
La habilitación de este régimen representa una alternativa concreta frente a las restricciones impuestas por el Acuerdo de Complementación Económica (ACE 14) vigente con Brasil, que impide la importación de vehículos usados de uso particular. Dicha limitación, enmarcada en los acuerdos del Mercosur, rige hasta 2029 y había frustrado intentos previos de liberalización, como el que promovía el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
Este nuevo enfoque, sin embargo, avanza por una vía distinta: no busca abrir indiscriminadamente la importación de autos usados, sino permitir el ingreso selectivo de vehículos que prestan servicios específicos o cubren necesidades muy puntuales del mercado. De esta manera, se protege a la industria automotriz nacional mientras se da respuesta a un universo de usuarios que hasta ahora no tenía opciones accesibles o legales.

La decisión se enmarca dentro de una serie de reformas estructurales que impulsa el Gobierno del presidente Javier Milei, enfocadas en desregular sectores clave, mejorar la competitividad y reducir trabas innecesarias. Sin dudas, representa un paso más hacia una economía más abierta, con mayor libertad para elegir y adaptada a las demandas del siglo XXI.
