El Mundial de Clubes está a punto de comenzar con una importante novedad que marcará el rumbo de la competición de la mano del VAR: un nuevo sistema de detección de fuera de juego automatizado, apoyado en inteligencia artificial, sensores y múltiples cámaras. La FIFA lo implementará con el objetivo de evitar el polémico “delay” en la decisión de los jueces de línea, una situación que ha generado controversias y riesgos en los últimos tiempos.

El certamen, que tendrá lugar íntegramente en Estados Unidos, iniciará este sábado desde las 21 (hora argentina) con el duelo entre el Inter Miami de Lionel Messi y el Al Ahly de Egipto en el Hard Rock Stadium de Florida. Será la primera oportunidad para ver en acción esta innovación tecnológica que podría cambiar para siempre el modo en que se sanciona el fuera de juego.
La FIFA explicó en su sitio oficial que este sistema combinará la información de 16 cámaras de seguimiento, inteligencia artificial y un sensor instalado dentro del balón para rastrear en tiempo real la ubicación del esférico y de los jugadores. Si uno de ellos se encuentra adelantado más de 10 centímetros y participa activamente de la jugada tocando el balón, se enviará una alerta automatizada de inmediato al árbitro asistente.
“Hasta que no toquen el balón, incluso estando en posición de fuera de juego, ese mensaje no se enviará”, aclaró Pierluigi Collina, presidente de la Comisión de Árbitros de la FIFA. El aviso será en formato de audio, con el mensaje: “Fuera de juego, fuera de juego”, y solo se activará cuando el atacante toque la pelota desde una posición ilegal detectada por el sistema.

Este cambio apunta directamente a un problema que viene afectando a la dinámica del juego: la demora deliberada en levantar la bandera por parte de los jueces de línea ante jugadas dudosas, para permitir que el VAR intervenga solo después de que la acción termine. Esta práctica, aunque pensada para preservar el espectáculo, ha tenido consecuencias serias.
El ejemplo más impactante ocurrió hace pocas semanas, cuando Taiwo Awoniyi, delantero del Nottingham Forest, sufrió una gravísima lesión abdominal tras chocar contra un poste en una jugada que debió ser invalidada por offside evidente. El protocolo del VAR impidió detener la jugada a tiempo, y el futbolista debió ser operado de urgencia y pasó varios días en coma inducido. El episodio reavivó el debate sobre los riesgos de prolongar jugadas innecesarias.
Frente a estos antecedentes, Collina pidió a los asistentes que no dependan únicamente del VAR, sino que vuelvan a hacer valer su percepción directa. “Si un jugador está dos metros en offside, no puede ser una jugada dudosa. Queremos que los jueces sean más audaces”, enfatizó.
Además de esta herramienta, la FIFA incorporará cámaras corporales en los árbitros durante los partidos del Mundial de Clubes. Las imágenes serán utilizadas por la cadena DAZN, que posee los derechos exclusivos del torneo, con la intención de ofrecer una nueva perspectiva al público y aumentar la transparencia en las decisiones arbitrales.
Boca Juniors y River Plate, los representantes argentinos, deberán tener especial atención con este nuevo reglamento, ya que podrían verse afectados por estas decisiones automatizadas. El Xeneize jugará sus dos primeros partidos en Florida, frente a Benfica y Bayern Múnich por el Grupo C, y luego viajará a Nashville para enfrentar a Auckland City. Por su parte, River debutará ante Urawa Red Diamonds de Japón en el Grupo E y luego enfrentará a Monterrey (México) e Inter de Milán (Italia).

Con estos cambios, la FIFA busca no solo agilizar el juego, sino también preservar la integridad física de los jugadores y elevar el estándar tecnológico del arbitraje. Resta ver si esta nueva era del VAR cumple con las expectativas o abre la puerta a nuevas polémicas.
