En un nuevo gesto de acercamiento al oficialismo, el ex presidente Mauricio Macri se pronunció a favor de una alianza estratégica entre Pro y La Libertad Avanza, al considerar que el país atraviesa un momento histórico que exige “madurez política” y “coincidencias estructurales”.
Durante su participación en el foro “Energía Chubut 2050”, el líder opositor respaldó abiertamente la gestión de Javier Milei y volvió a insistir en la necesidad de construir un “acuerdo razonable y duradero”, especialmente en la provincia de Buenos Aires.
“No se trata de una fusión, ni de diluir identidades partidarias, sino de tener la inteligencia de acordar en lo esencial. Lo que el país necesita es previsibilidad, no más mezquindades ni especulaciones”, sentenció Macri ante un auditorio colmado de empresarios, técnicos y referentes del sector energético. En ese marco, destacó el rol de Cristian Ritondo como interlocutor designado para explorar un entendimiento con el oficialismo en el principal distrito del país.
Según Macri, el diálogo con Javier Milei “está abierto nuevamente” y cuenta con el respaldo de un sector mayoritario de Pro, que acompaña al Gobierno “con vocación patriótica”. El exmandatario consideró que la Argentina debe dejar atrás las divisiones “estériles” para avanzar hacia un modelo de desarrollo sostenido, que requerirá —según sus palabras— “más de un mandato” para consolidarse.

Apoyo con matices
Lejos de plantear una subordinación, Macri buscó dejar en claro que el apoyo al oficialismo es crítico, aunque firme: “Nos une la urgencia de sacar a la Argentina del pozo. Pero eso no significa aplaudir todo, ni callar ante los errores. Es un acompañamiento maduro, no una obediencia ciega”. En ese sentido, pidió paciencia frente a las duras consecuencias del ajuste y reconoció que “hay muchos argentinos que la están pasando muy mal”, aunque aseguró que los frutos de este proceso “van a llegar”.
“El cambio es una conquista lenta, pero posible. Si tiramos todos para el mismo lado, Argentina va a salir adelante. Pero si cada uno cuida solo su quintita, seguiremos empantanados”, advirtió.

Críticas a la gestión de recursos y propuesta de desarrollo
Durante su intervención, Macri también apuntó contra el uso discrecional de las regalías hidrocarburíferas en las provincias productoras. En un mensaje dirigido especialmente a los gobiernos patagónicos, cuestionó que esos recursos se destinen a “gastos corrientes” en lugar de obras de infraestructura.
“Ni un dólar debería ir a financiar sueldos o clientelismo. Esos fondos deben ser palanca de desarrollo, no parches para la política. Usarlos así es como pegarse un tiro en el pie”, disparó el fundador de Pro, quien defendió la inversión en rutas, conectividad, energía y servicios básicos como el camino para generar empleo genuino y reducir las asimetrías regionales.
En esa línea, propuso reinstaurar las mesas de productividad que impulsó durante su presidencia, con foco en sectores estratégicos como el gas, el uranio, el turismo y las energías renovables. “Argentina tiene todo para liderar, pero sigue atrapada en sus contradicciones internas. Necesitamos un rumbo claro y sostenido en el tiempo”, expresó.

Elogios a Ignacio Torres y un mensaje a los inversores
Macri también elogió al joven gobernador de Chubut, Ignacio Torres, por su liderazgo “moderno y valiente”, y lo colocó como uno de los referentes del recambio generacional dentro del espacio opositor. Al cerrar su discurso, enfatizó la necesidad de garantizar reglas claras para atraer inversión privada.
“El que invierte tiene que saber que lo que puso es suyo. La confianza es la clave para cerrar la brecha entre el potencial y la realidad de nuestro país. Si damos previsibilidad, vamos a atraer capital, tecnología y empleo. Si seguimos cambiando las reglas, nadie va a venir”, concluyó.
