En el marco de la creciente interna del peronismo tucumano, un escándalo ha puesto en el centro de la polémica a las principales facciones políticas de la provincia. Una denuncia por violencia de género derivó en el sorpresivo hallazgo de mies de toneladas de alimentos pertenecientes al Ministerio de Desarrollo Social, lo que ha generado especulaciones sobre posibles jugadas políticas en la interna entre el jaldismo y el kirchnerismo.
El jaldismo: una gestión bajo presión
El gobernador Osvaldo Jaldo, se encuentra en una posición delicada. Desde que asumió la conducción provincial, Jaldo ha buscado consolidar su liderazgo y distanciarse de las líneas estrictamente kirchneristas, incluso alineándose institucionalmente al gobierno nacional. Sin embargo, esta postura le ha generado conflictos internos, especialmente con sectores leales al kirchnerismo que operan en la provincia.
Jaldo ha trabajado para fortalecer su base, apostando a una gestión provincial autónoma y enfocada en la resolución de conflictos sociales. Sin embargo, este incidente podría socavar su credibilidad, particularmente si se confirma que la mercadería hallada estaba bajo la órbita de su administración.
El kirchnerismo: tensiones latentes y movimientos estratégicos
Por otro lado, la facción kirchnerista, representada en Tucumán por figuras como el legislador Pablo Yedlin, Rossana Chahla y otros operadores cercanos a Juan Manzur, ha intensificado las tensiones con el jaldismo. Este sector ha criticado abiertamente decisiones de Jaldo, acusándolo de desatender los lineamientos del peronismo nacional y de distanciarse del liderazgo de Cristina Fernández de Kirchner.
El hallazgo de las toneladas de alimentos en un contexto tan peculiar ha despertado sospechas dentro del jaldismo, que considera que este escándalo podría ser una jugada política orquestada por el kirchnerismo local para debilitar al gobernador.

El hallazgo: ¿casualidad o maniobra política?
El caso comenzó con una denuncia por violencia de género contra un funcionario local, que derivó en un operativo donde se encontraron las 40 toneladas de alimentos. Según fuentes oficiales, los productos estaban destinados a programas sociales, pero su almacenamiento en un lugar no habilitado ha generado dudas sobre el manejo de los recursos públicos.
Desde el jaldismo, se interpreta este episodio como un intento de “cama política” tendido por el kirchnerismo para socavar la imagen del gobernador. Mientras tanto, el kirchnerismo ha guardado silencio oficial, pero algunos actores cercanos al sector han señalado posibles irregularidades en la gestión del Ministerio de Desarrollo Social, controlado por el jaldismo.
La interna provincial: impacto en el PJ nacional
Este episodio no solo refleja las tensiones locales, sino que también se conecta con las disputas en el Partido Justicialista nacional. Jaldo ha mantenido posiciones que lo distancian de la conducción kirchnerista, lo que ha tensado aún más las relaciones con los sectores afines a Cristina Fernández de Kirchner en Tucumán.
En un escenario donde las internas del PJ son cada vez más visibles, este caso podría tener repercusiones significativas no solo en la política provincial, sino también en las alianzas nacionales de cara al futuro político del peronismo.
