Un reciente decreto impulsado por el presidente Javier Milei ha retirado la autoridad del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) para fijar el precio de la yerba a partir del 1 de abril. Además, esta semana marcará el fin del fideicomiso del trigo, creado durante la gestión de Alberto Fernández.
El INYM, que estuvo sin presidente desde diciembre pasado, expresó su preocupación por este cambio, ya que considera que puede perjudicar a los pequeños productores, dado que el precio está vinculado al volumen de los stocks de yerba canchada que mantienen las industrias.
Aseguraron que el impacto negativo en los pequeños productores no se sentirá de inmediato. Proyectan que para agosto, cuando las industrias hayan recompuesto sus stocks de yerba canchada, la presión se intensificará.
La desregulación no se limita solo a la materia prima, también impacta en la presión sobre las industrias para abastecer las góndolas con yerba a precios accesibles. Las empresas hasta ahora tuvieron que ofrecer productos a precios controlados por el gobierno.
Habíamos anunciado el deseo de terminar con cada uno de los Fondos Fiduciarios que depende del dinero del Estado Nacional. La semana que viene quedará eliminado formalmente el primero de ellos: llevaba dilapidados sin sentido 69.000 millones de pesos.
¡Feliz viernes santo!
Fin.
— Manuel Adorni (@madorni) March 29, 2024
Con respecto al trigo, el Gobierno también anunciará esta semana el fin del fideicomiso del trigo, establecido para la estabilización de los precios durante la gestión de Alberto Fernández.
El vocero presidencial, Manuel Adorni, comunicó el viernes a través de su cuenta en X: “Habíamos anunciado el deseo de eliminar cada uno de los Fondos Fiduciarios que dependen del dinero del Estado Nacional. La semana próxima se formalizará la eliminación del primero de ellos: se habían destinado sin sentido 69.000 millones de pesos”.
Los fondos del fideicomiso se destinaron a subsidiar la bolsa de harina 000 común de 25 kilos, utilizada por las panaderías para la elaboración de pan y para su segunda industrialización.
