Por el hecho, intervino personal de la Policía de Tucumán que observó como un grupo de choferes le daban un correctivo a un individuo en Laprida y Sarmiento. Al intervenir y consultar lo que había pasado, los choferes expusieron que habían sido víctimas de un robo cometido por el malviviente. Como suele ocurrir, los agentes salvaron al peligroso delincuente.
Uno de los choferes se acercó al personal policial y les explicó que hacía dos días había sido víctima de robo por parte del hombre golpeado. Según manifestó en aquella oportunidad, el desconocido lo abordó cuando realizaba su recorrido por calle Warner al 700 y mediante amenazas con un arma de fabricación casera lo amenazó y le sustrajo la billetera con dinero y documentación.
Al momento que golpeaban al sospechoso, la víctima le sustrajo del bolsillo del acusado una billetera, la cual se comprobó que era la sustraída, logrando recuperar este elemento pero sin dinero ni documentación.
Los agentes procedieron a trasladar al acusado al Hospital para ser asistido por las heridas sufridas y posteriormente, consultaron a la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos que avaló la aprehensión del denunciado de 35 años.
Un pasajero de uno de los colectivos, expresó: “pasa que los choferes están podridos que les roben. Lo mismo nos pasa a nosotros. Por eso, cuando el colectivero lo vio en la calle, lo intercepto con sus colegas y al ladrón lo hicieron entender que no se roba. Ya que la justicia defiende a todos los delincuentes, un correctivo no le viene mal a nadie”.
