Tras el fracaso de las negociaciones extrajudiciales, la expareja vuelve a enfrentar sus diferencias en los tribunales de Barcelona. La artista colombiana exige cambios en la logística de los traslados transatlánticos para evitar que los menores realicen vuelos largos en periodos de descanso breves.
La controversia legal entre Shakira y Gerard Piqué sumó un nuevo capítulo en los juzgados de Barcelona, luego de que fracasaran los intentos de acercamiento y negociación entre los letrados de ambas partes. El epicentro del reclamo gira en torno al esquema de traslados de Milan y Sasha, con la intención de la cantante de modificar el régimen vigente para que los niños eviten los constantes viajes transatlánticos durante las vacaciones escolares cortas.
Desde que la intérprete se instaló con los menores en Miami a comienzos de 2023, la logística de las visitas con el exfutbolista ha estado regulada por un acuerdo inicial. Sin embargo, el argumento de la parte demandante sostiene que los trayectos breves entre Estados Unidos y España alteran profundamente las rutinas de los niños debido al desgaste físico de los vuelos de larga duración y el fuerte cambio horario. Por este motivo, la propuesta apunta a que el empresario y exdeportista se desplace hacia territorio estadounidense en las fechas de descanso reducido.
Luego de la audiencia celebrada a comienzos de octubre en el Juzgado de Primera Instancia número 18 de Familia de Barcelona, el equipo jurídico que representa a Piqué rompió el silencio ante la prensa especializada. En declaraciones a la revista Cool, los abogados expresaron cautela pero tranquilidad frente al veredicto pendiente: «Estamos muy satisfechos a la espera de que su señoría dicte la resolución que corresponde», señalaron, evitando adelantar un pronunciamiento sobre el fallo judicial.
Por su parte, desde el entorno de la artista aclararon que el objetivo de la demanda no busca recortar los días que los niños comparten con su padre, sino equilibrar la carga logística. El planteo central exige que el peso de los desplazamientos no recaiga exclusivamente sobre los menores, sino que las visitas durante los recesos cortos queden sujetas a que el padre viaje a visitarlos, a la espera de que la Justicia determine si corresponde modificar los términos del acuerdo original.
