La Justicia dispuso incorporar 15 efectivos del Ejército Argentino a un nuevo despliegue de 42 rescatistas en el cerro Ñuñorco Grande. El rastrillaje se concentrará en la ladera sureste, uno de los sectores más difíciles de acceder, aunque dependerá de las condiciones meteorológicas.
La búsqueda de Raúl Moyano, desaparecido desde el 12 de octubre en la zona del cerro Ñuñorco Grande, en Tafí del Valle, tendrá un nuevo refuerzo con la incorporación de efectivos del Ejército Argentino. La Justicia de Tucumán dispuso ampliar el operativo y reunir a 42 rescatistas para avanzar sobre sectores de difícil acceso.
La participación militar fue gestionada por el fiscal Gerardo Salas y el secretario Ariel Zurita, quienes intervienen en la coordinación de las medidas para localizar al hombre. Según la planificación, una nueva etapa del rastrillaje comenzaría este sábado, siempre que el clima permita desplegar los equipos.
Un operativo con 42 rescatistas y recursos especiales
El contingente estará integrado por 10 miembros del Cuerpo Especial de Rescate y Operaciones (CERO), tres policías de la zona con conocimiento del terreno, 14 efectivos de Gendarmería Nacional y 15 integrantes del Ejército Argentino.
Las tareas se concentrarán principalmente en la ladera sureste del Ñuñorco Grande, una de las áreas más complejas por sus características geográficas. Para ampliar las posibilidades de búsqueda, también está previsto utilizar un helicóptero, drones y perros especializados de la Policía Federal Argentina.
Sin embargo, el despliegue de estos recursos dependerá de las condiciones meteorológicas. El mal tiempo continúa siendo uno de los principales obstáculos para avanzar sobre determinados sectores de la montaña y dificulta el desplazamiento de los rescatistas.
Repiten rastrillajes y amplían la búsqueda hacia el río Los Sosa
Mientras esperan una mejora de las condiciones climáticas, los equipos continuaron recorriendo zonas que ya habían sido inspeccionadas. La decisión de repetir los rastrillajes responde a la necesidad de revisar nuevamente el terreno, ante la falta de indicios concretos sobre el paradero de Moyano.
En paralelo, grupos de voluntarios extendieron las tareas hacia el cauce del río Los Sosa y sus alrededores. Una de las hipótesis contempla que el hombre, si se encontraba agotado o con dificultades físicas, pudiera haber intentado desplazarse por sectores menos exigentes que las pendientes de la montaña.
Hasta el momento, ninguno de los procedimientos permitió localizarlo ni obtener rastros que permitan determinar qué ocurrió.
La expectativa de los investigadores y rescatistas está puesta en una próxima ventana de buen tiempo que permita ingresar a la ladera sureste con un contingente más numeroso y mayores recursos técnicos. Mientras tanto, la Justicia mantiene activa la investigación y coordina las medidas para sostener la búsqueda de Raúl Moyano.
