El proyecto de Presupuesto 2027 contempla hasta US$2.300 millones para tres submarinos convencionales y otros US$1.200 millones para dos fragatas multimisión. La iniciativa se conoce en medio del refuerzo de la presencia argentina en el Atlántico Sur y las nuevas medidas sobre Malvinas.
El Gobierno incluyó en el proyecto de Presupuesto 2027 una autorización para que el Poder Ejecutivo pueda negociar operaciones de crédito público por hasta US$3.500 millones destinadas al reequipamiento de la Armada Argentina.
La propuesta contempla dos partidas. La primera, de hasta US$2.300 millones, está destinada a la adquisición de tres submarinos convencionales para la Base Naval Mar del Plata. La segunda, por hasta US$1.200 millones, permitiría incorporar dos fragatas multimisión con destino a la Base Naval Puerto Belgrano.
El punto central es que se trata de una habilitación para tomar crédito y no de fondos ya desembolsados. En caso de que el Presupuesto sea aprobado por el Congreso, el Gobierno deberá avanzar posteriormente en la negociación del financiamiento y en la definición de las adquisiciones.
La recuperación de la capacidad submarina es uno de los principales desafíos pendientes de la Armada desde el hundimiento del ARA San Juan en 2017, que provocó la muerte de sus 44 tripulantes. En paralelo, la renovación de los buques de combate constituye otro de los objetivos históricos de la fuerza.
Submarinos, fragatas y más equipamiento
Entre las alternativas que analiza el Gobierno aparecen los submarinos Scorpene, fabricados por la empresa francesa Naval Group. La compañía ya suministró cuatro unidades de ese modelo a Brasil dentro del programa PROSUB. Según fuentes citadas por TN, las conversaciones para el reequipamiento submarino se encuentran avanzadas.
El proyecto presupuestario también contempla, con crédito asignado y ejecutable, cuatro helicópteros navales livianos para Puerto Belgrano, por $37.616 millones, dentro del programa de mantenimiento de medios e infraestructura para el alistamiento operacional.
La política de reequipamiento incluye además la incorporación de 24 cazas F-16, vehículos blindados Stryker, camiones Unimog y una carta de intención para adquirir cuatro helicópteros Black Hawk mediante el sistema FMS de Estados Unidos.
El ministro de Defensa, Carlos Presti, sostuvo que el objetivo general es fortalecer las capacidades de defensa y la protección de la integridad territorial. Según declaró, estas adquisiciones forman parte de una política de modernización de las Fuerzas Armadas y no responden a una cuestión internacional específica.
El refuerzo del Atlántico Sur
El anuncio para la Armada se produce mientras el Gobierno impulsa también la Base Naval Integrada en Tierra del Fuego, proyecto que busca reforzar las capacidades argentinas en el Atlántico Sur. Las estimaciones oficiales citadas por TN ubican el costo total de la obra entre US$400 y US$500 millones, mientras el Ejecutivo ya reasignó fondos para iniciar el proyecto.
La iniciativa se suma a la agenda del Gobierno sobre las Islas Malvinas y al objetivo declarado de fortalecer la presencia argentina en el Atlántico Sur. En paralelo, la Armada Argentina se prepara para ser anfitriona del ejercicio multinacional UNITAS 2027, después de 17 años, en un operativo que incluirá entrenamiento naval, aeronaval, anfibio y submarino, entre otras actividades.
De concretarse las autorizaciones previstas en el Presupuesto, Argentina avanzaría así en una de las mayores renovaciones de material naval de las últimas décadas, con la recuperación de una capacidad submarina que la Armada perdió hace casi diez años y la incorporación de nuevos buques para su flota de superficie.
