Javier Milei rechazó las interpretaciones que vinculan el renovado reclamo argentino por las Islas Malvinas con una estrategia electoral y aseguró que las medidas adoptadas por su Gobierno comenzaron a gestarse hace tres años. El Presidente sostuvo que la decisión de avanzar en una nueva etapa de la política sobre el archipiélago tuvo un disparador externo: las declaraciones de Donald Trump sobre la posición de Estados Unidos frente a la disputa de soberanía.
Durante una entrevista con el canal de streaming Neura, Milei cuestionó a quienes atribuyeron el endurecimiento de la postura argentina a una cuestión de imagen u oportunismo político. “Las venimos gestando hace tres años”, afirmó al referirse a las iniciativas vinculadas con Malvinas.
Según explicó, la cadena nacional en la que anunció las nuevas medidas fue decidida durante una reunión de Gabinete del lunes anterior y estuvo vinculada con los dichos de Trump. El presidente estadounidense había señalado que no descartaba revisar la posición histórica de Washington respecto del archipiélago.
“Todos hechos exógenos”, sostuvo Milei para describir el contexto que, según su interpretación, llevó al Gobierno a acelerar el anuncio.
El rol de Estados Unidos
El Presidente también se refirió al vínculo entre Trump y el Reino Unido. Según planteó, el mandatario estadounidense mantiene una disputa con Londres relacionada con el respaldo británico a Estados Unidos durante el conflicto en Medio Oriente y, particularmente, con la situación del estrecho de Ormuz.
En ese escenario, Milei consideró que Washington podría utilizar su relación con la Argentina como una herramienta de negociación. Destacó, además, que el país cuenta con recursos estratégicos que pueden resultar relevantes para Estados Unidos, como alimentos, energía y minerales, además de capacidades vinculadas con la economía del conocimiento.
“Estados Unidos puede presionar porque sabe que tiene red de este lado”, afirmó el mandatario.
Las medidas impulsadas por el Gobierno
El nuevo posicionamiento incluye medidas contra empresas que participen de actividades hidrocarburíferas en las inmediaciones de las islas. El Gobierno también avanzó con proyectos relacionados con la defensa de la soberanía argentina y con el fortalecimiento de la presencia militar en el Atlántico Sur.
Entre las iniciativas anunciadas se encuentra la construcción de una Base Naval Integrada en Ushuaia y una nueva normativa destinada a reforzar las herramientas del Estado frente a actividades vinculadas con la explotación de recursos naturales en el área disputada.
Milei sostuvo que estas medidas no fueron diseñadas como una respuesta coyuntural ante las próximas elecciones, sino que forman parte de un proceso que, según afirmó, comenzó a desarrollarse hace aproximadamente tres años.
La cuestión Malvinas volvió así a ocupar un lugar central en la agenda del Gobierno, en paralelo con el acercamiento estratégico entre la Argentina y Estados Unidos y las recientes señales de Washington sobre su posición frente a la disputa con el Reino Unido.
