El docente quedó detenido por 36 días mientras avanza la investigación. La víctima declaró que el acusado aprovechó que ambos habían quedado solos en el salón de clases. La Justicia también busca determinar si podría haber otras menores afectadas.
Un profesor de danzas clásicas quedó bajo prisión preventiva por 36 días, acusado de haber abusado sexualmente de una alumna de 12 años. La investigación intenta establecer las circunstancias en las que habría ocurrido el hecho y no descarta la posibilidad de que existan otras víctimas.
El episodio habría ocurrido el sábado por la mañana, en un salón ubicado en Constitución al 300. De acuerdo con el relato de la menor, el docente le pidió que avisara a sus padres que la retiraran media hora más tarde porque debía quedarse a ensayar.
Cuando la niña regresó a su casa, su madre advirtió que se encontraba temblando y tenía los ojos vidriosos. Ante las preguntas de la mujer, la menor habría contado que el profesor abusó de ella luego de que ambos quedaran solos en el establecimiento.
Según el relato transmitido por la familia, el acusado también le habría realizado preguntas de índole sexual antes de concretar el supuesto ataque. La menor habría explicado que no pidió ayuda porque quería que la situación terminara rápidamente para poder regresar con sus padres.
El acusado se habría encerrado en una habitación
Después de escuchar a su hija, los padres se dirigieron hasta el domicilio del profesor. Al no obtener respuesta del docente ni de su pareja, el padre intentó ingresar a la vivienda, situación que derivó en la intervención policial.
Los efectivos indicaron a los progenitores que debían realizar la denuncia para poder intervenir. La madre se dirigió entonces a la comisaría y formalizó la presentación.
Con autorización, los policías ingresaron posteriormente al domicilio. Allí encontraron al acusado encerrado en una habitación y, según consta en la investigación, se habría negado inicialmente a salir. Después de unos 30 minutos de negociación, finalmente depuso su actitud y entregó su teléfono celular.
La fiscala Adriana Reinoso Cuello convalidó la aprehensión y lo imputó por abuso sexual agravado, debido a que se trataría de una persona encargada de la educación de la víctima.
En la audiencia realizada ayer, el auxiliar Guillermo Giordano, con el acompañamiento del querellante José María Molina, consiguió que la Justicia dictara la prisión preventiva por 36 días.
Una investigación que busca determinar si hubo otros casos
El juez Alejandro Tomás tuvo en cuenta, entre otros elementos, el relato aportado por la madre de la menor y la hipótesis de que el acusado habría utilizado productos destinados a evitar que quedaran marcas del supuesto abuso.
Ahora será fundamental la declaración de la niña en Cámara Gesell, prevista para los próximos días. Esa instancia podría aportar nuevos elementos a la investigación y tendrá incidencia en la situación procesal del imputado, quien, de ser encontrado culpable, podría enfrentar una pena de hasta 20 años de prisión.
Uno de los argumentos considerados para disponer la prisión preventiva fue la necesidad de evitar que el acusado pudiera interferir en la investigación. La menor habría mencionado además que algunas de sus compañeras, tanto menores como mayores de edad, manifestaban incomodidad ante la posibilidad de que el docente se acercara a ellas.
A partir de que el caso tomó estado público, tampoco se descarta que puedan aparecer nuevas denuncias.
“Tenemos la fuerte convicción de que aparecerán nuevas víctimas y que se animarán a contar lo que ellas sufrieron”, afirmó el abogado José María Molina. El querellante sostuvo que esos testimonios serían importantes para avanzar en la investigación y evitar que puedan producirse nuevos hechos.
Molina también calificó el caso como “aberrante” y señaló que esperan que la declaración de la menor en Cámara Gesell permita conocer mayores detalles sobre lo ocurrido.
