La actividad económica argentina registró en abril de 2026 un crecimiento del 1,6% interanual, de acuerdo con el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) difundido este lunes por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Con este resultado, la economía acumula una expansión del 2,1% durante el primer cuatrimestre del año en comparación con el mismo período de 2025, consolidando la recuperación iniciada tras la desaceleración observada durante el proceso electoral del año pasado.
En términos mensuales, el indicador tendencia-ciclo del EMAE mostró un incremento del 0,3%, alcanzando 25 meses consecutivos de crecimiento y configurando la fase expansiva más prolongada del indicador en casi 15 años.
Entre los sectores que impulsaron el crecimiento se destacaron la explotación de minas y canteras, con un aumento interanual del 17,1%, y la agricultura, ganadería, caza y silvicultura, que avanzaron un 10,9% respecto de abril de 2025.
Precisamente, el sector agropecuario fue el de mayor incidencia positiva sobre el resultado general del indicador, seguido por la actividad minera, dos áreas que se han visto favorecidas por el proceso de desregulación económica y el nuevo esquema de incentivos a las inversiones impulsado por el Gobierno nacional.
Tras conocerse los datos, el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que el crecimiento acumulado del primer cuatrimestre y la continuidad de la tendencia positiva reflejan una recuperación sostenida de la actividad.
El titular del Palacio de Hacienda también remarcó que los 25 meses consecutivos de expansión del indicador tendencia-ciclo representan el período de crecimiento más extenso desde hace casi una década y media.
Los números difundidos por el INDEC se suman a los datos publicados la semana pasada sobre el Producto Bruto Interno (PBI), que mostró un crecimiento del 2,3% interanual durante el primer trimestre de 2026 y una suba del 0,7% respecto del último trimestre de 2025 en la serie desestacionalizada.
Otro de los indicadores que acompañó la mejora fue el consumo privado, que registró un incremento del 2,7% interanual y del 0,8% frente al trimestre anterior, alcanzando el nivel más alto de la serie histórica.
Desde el Gobierno nacional interpretan estos resultados como una señal de consolidación del proceso de estabilización macroeconómica impulsado desde diciembre de 2023 y sostienen que la combinación de equilibrio fiscal, desaceleración inflacionaria y reformas estructurales comienza a reflejarse de manera gradual en los niveles de actividad.
