El Gobierno nacional anunció la reactivación de líneas estratégicas de producción en Fabricaciones Militares, con el objetivo de volver a fabricar munición, componentes de artillería y equipamiento destinado a las Fuerzas Armadas argentinas.
La medida forma parte del plan de modernización impulsado por la administración de Javier Milei y busca recuperar capacidades industriales de defensa que el país había perdido tras años de deterioro y falta de inversión.
Uno de los avances más importantes fue la puesta en funcionamiento del horno de forja, clave para producir vainas y componentes de munición de 105 y 155 milímetros. Se trata de calibres utilizados por sistemas de artillería del Ejército Argentino y considerados fundamentales para la recuperación de la capacidad operativa militar.
Además, la empresa estatal proyecta reiniciar la fabricación de munición para morteros de 81 y 120 milímetros, junto con proyectiles destinados a los tanques TAM y SK-105 Kürassier, dos vehículos blindados históricos del Ejército.
La reactivación también contempla la participación de Fabricaciones Militares en la producción de partes y componentes para el programa de modernización de los TAM, integrándose nuevamente a proyectos industriales vinculados a la defensa nacional.
Según fuentes oficiales, la compañía ya entregó seis millones de proyectiles de infantería al Ejército Argentino y comenzó a trabajar junto a áreas técnicas y de investigación de las Fuerzas Armadas para definir nuevas necesidades de producción.
El plan incluye además el lanzamiento de un concurso público internacional para atraer socios industriales, incorporar tecnología y ampliar la capacidad productiva de la empresa.
Desde el Gobierno sostienen que el objetivo es transformar nuevamente a Fabricaciones Militares en un actor relevante dentro de la industria de defensa, dejando atrás años de paralización y estructuras consideradas improductivas.
Durante gran parte del siglo XX, Fabricaciones Militares fue una de las principales industrias estratégicas del país y llegó a producir armamento y municiones tanto para abastecimiento interno como para exportación. Ahora, el oficialismo busca recuperar parte de esa capacidad industrial en el marco de una política orientada a fortalecer la producción nacional vinculada a la defensa.
