Un informe regional reveló que nueve de cada diez trabajadores argentinos ya incorporan herramientas de inteligencia artificial (IA) en sus actividades cotidianas. El dato ubica al país entre los de mayor adopción de la región y confirma que la tecnología ya modificó dinámicas laborales, según evaluó el especialista en recursos humanos Alejo Javier Bartkow.
“La inteligencia artificial no es futuro, es presente, y ya está sucediendo en Argentina”, afirmó Bartkow, autor del libro “Donde las personas prosperan, los negocios crecen”. El especialista indicó que la incorporación masiva de estas herramientas genera entusiasmo, dudas y temores, un fenómeno que —sostuvo— se repite en cada etapa de transformación tecnológica.
Consultado sobre el impacto en el empleo, señaló que algunas tareas y oficios podrían desaparecer, tal como sucedió en anteriores revoluciones industriales. Sin embargo, destacó que la adopción adecuada de estas tecnologías puede mejorar la productividad y potenciar la creatividad de los equipos de trabajo. “Cuando las personas empiezan a usar bien la IA, ven rápidamente los beneficios”, remarcó.
Bartkow también advirtió sobre un fenómeno creciente en el ámbito laboral: la velocidad con la que los empleados incorporan IA supera a la de las empresas. Según explicó, muchas organizaciones todavía no desarrollaron políticas claras de uso ni instancias formales de capacitación, lo que genera el llamado “Shadow AI”, es decir, la utilización de estas herramientas por fuera de los protocolos corporativos.
Los usos más extendidos entre los trabajadores incluyen la redacción de textos, la elaboración de resúmenes, el análisis de datos, la automatización de tareas administrativas y la búsqueda de información. La ausencia de lineamientos internos, sin embargo, provoca tensiones: en algunos casos se sanciona a empleados por usar IA, aun cuando la empresa no ofrece alternativas seguras o supervisadas.
Otro dato relevante del informe indica que seis de cada diez trabajadores que ya utilizan estas herramientas estarían dispuestos a cambiar de empresa si encuentran mejores oportunidades de capacitación y desarrollo vinculadas a la IA. Para Bartkow, este comportamiento confirma que la transformación tecnológica también implica un desafío de gestión humana. “No es solo tecnología: es un tema de personas, de confianza y de oportunidades de crecimiento”, afirmó.
El especialista relacionó estas conclusiones con su enfoque sobre bienestar laboral. Sostuvo que las organizaciones que priorizan el desarrollo y la seguridad —física y psicológica— de sus trabajadores suelen obtener mejores resultados. En América Latina, afirmó, crece la tendencia a incorporar prácticas de salud mental, formación continua y modelos laborales centrados en las personas.
“Prosperar no es solo cumplir horarios. Es generar condiciones para que quienes trabajan en una organización puedan crecer y desarrollar nuevas habilidades. Cuando eso sucede, los negocios también prosperan”, concluyó.

